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En el año 2002, Toei Animation decide llevar a la animación la primera parte del tercer capítulo del manga, Hades - Santuario. Se planificó la historia en trece episodios los cuales comenzaron a transmitirse a partir del 9 de noviembre de ese mismo año por el sistema de televisión satelital Sky Perfect. Se comenzó a emitir desde el 1 de marzo del 2007 en Latinoamérica por la señal de cable Cartoon Network. En México se transmitió el 1 de mayo de 2008 un maratón con estos primeros 13 capítulos en el Canal 7 de TV Azteca. A finales del 2005 y principios del 2006, se lanzan 6 OVA adicionales que corresponde a la segunda parte de Hades, Infierno o Meikai Hen, posteriormente se anuncian 6 OVA más para finalizar la parte de Infierno que se emitieron desde el 15 de diciembre de 2006 y durante principios de 2007. A mediados del mismo año, Masami Kurumada anuncio en su blog que la parte final del Hades, conocida como Hades - Elysion ya había comenzado a ser producida, y que contendría 6 OVA, emitidas las dos primeras el 7 de marzo del 2008 y las dos últimas el 1 de agosto del mismo año, por televisión pagada japonesa. En lationoamérica se transmitió el 17 de noviembre de 2008 otro maratón de la saga de Hades Infierno en el Canal 7 de TV Azteca, y el 16 de septiembre de 2009 se transmitió en el mismo canal otro maratón con los capítulos finales de la saga de Hades llamados Campos Eliseos, todas las transmisiones con muchísimo éxito en rating.


SantuarioEditar

Ova 1: Una nueva guerra santaEditar

(Tomo 19, Capítulos 1 y 2)



En el Santuario, Atena despierta al sentir una presencia maligna: Hades ha venido por ella.



En Cinco Picos de Rozan, China, el Antiguo Maestro sabe que la visión que acaba de tener es un presagio, después de más de 243 años, el sello de Atena se ha debilitado y Hades, junto con sus 108 Espectros, regresará a la vida para intentar apoderarse de la Tierra.

En el Santuario, Ichi de Hydra, Nachi de Lobo y Shaina de Cobra descubren varias tumbas de Caballeros muertos abiertas... desde adentro.



Mientras tanto, en la Casa de Aries, Mu siente un cosmo perturbador y ve a un extraño con túnica que se acerca. El extraño le ordena a Mu arrodillarse y, al reconocerlo, Mu le obedece. El extraño le dice a Mu que debe de traerle en menos de doce horas la cabeza de Atena, a lo que Mu se niega. En ese momento aparecen otras dos personas con túnicas: Afrodita de Piscis y Máscara Mortal de Cáncer. Ambos Caballeros fueron resucitados al jurarle lealtad a Hades y, junto con su nueva vida, se les entregaron sus nuevas armaduras: los Sapuris, las armaduras de los Espectros.



Mu se niega a dejarlos, por lo que Afrodita y Máscara Mortal lo atacan, pero Mu levanta su Muro de Cristal, el cual refleja los ataques de las Ondas Infernales y las Rosas Piraña. El primer Espectro, aún con túnica, se acerca y le dice a Mu que quite su Muro de Cristal, a lo que Mu no responde, por lo que el mismo Espectro lo destruye. El Espectro les dice a Afrodita y Máscara Mortal que vayan por la cabeza de Atena y, a Mu, que no interfiera con su misión. Máscara Mortal aprovecha y ataca a Mu, quien no se aparta pues es la misión de la Casa de Aries la de proteger a Atena de los invasores. Máscara Mortal sigue atacando a Mu hasta que una lluvia de meteoros lo golpea. Seiya de Pegaso ha llegado y Mu lo pone al tanto de la situación.



Hace 243 años, los 108 Espectros de Hades se enfrentaron a los 88 Caballeros de Atena. De esta batalla solamente hubo dos sobrevivientes. Atena selló a Hades en su tumba, pero ha llegado el momento de que resurjan los Espectros y los Caballeros de Atena están listos para pelear y morir en la batalla contra Hades.

Seiya ahora entiende por qué los Caballeros Dorados no pelearon contra Poseidón. Mu le dice a Seiya que se vaya, pero éste se niega, a lo que Mu le dice que es la voluntad de Atena de que los Caballeros Dorados maten a los Caballeros de Bronce si se acercan al Santuario. Seiya sabe que debe ser un error y trata de ir a hablar con Saori, pero Mu lo ataca.



Aprovechando esto, Máscara Mortal golpea a Seiya, quien sigue sin poder creer lo que le acaba de decir Mu. Seiya se pone su armadura de Pegaso, pero Máscara Mortal se burla al ver que la armadura está muy dañada por las batallas anteriores. Máscara Mortal ataca con sus Ondas Infernales, pero es inútil contra el Golpe Meteoro de Pegaso de Seiya. Cuando ambos Caballeros se preparan para volver a atacar, Mu golpea a Seiya por la espalda y este último cae sin entender por qué Mu lo atacó.



Máscara Mortal le explica que Mu no solamente matara a los Caballeros de Bronce, sino que traerá la cabeza de Atena, pues no puede desobedecer la orden del Espectro. Seiya le pregunta quién es ese Espectro, a lo que Máscara Mortal le responde que es aquella persona a la que ninguno de los Caballeros puede desobedecer. Máscara Mortal se prepara para matara a Seiya, pero lo detiene Mu, quien le dice que él mismo se encargará de Seiya. Utilizando su poder Extinción de Luz Estelar, Mu hace que Seiya desaparezca.


Ova 2: Los tres traidoresEditar

(Tomo 19, Capítulos 2 y 3)



Afrodita de Piscis y Máscara Mortal de Cáncer están sorprendidos por el enorme poder de Mu, el cual parece que hizo que Seiya fuera absorbido por la luz de las estrellas. El Espectro aún con su túnica le dice a Mu que su Extinción de Luz Estelar es muy buena, pero nada escapa a su vista y le pregunta a dónde envió a Seiya. Mu le dice que la Extinción de Luz Estelar destruye todo lo que toca. El Espectro no le cree, pero de cualquier forma no importa y les dice a Máscara Mortal y a Afrodita que vayan por la cabeza de Atena y, a Mu, que no se mueva de este lugar.

Mu ataca una vez más a Afrodita y a Máscara Mortal, recordándoles que es su deber el proteger la Casa de Aries. Por primera vez, Mu se prepara para usar sus poderes y el Espectro se da cuenta de esto, pero ya es muy tarde: Afrodita y sus rosas blancas; y Máscara Mortal y sus Ondas Infernales sucumben ante el poder Revolución de Polvo Estelar de Mu.



En Cinco Picos de Rozan, China, Sunrei le pregunta al Antiguo Maestro qué le pasa, a lo que él le dice que no quiere ponerla a ella también en peligro. El Antiguo Maestro piensa que Seiya, Shiryu, Hyoga, Shun e Ikki ya han peleado más que suficiente y ahora Atena no quiere que intervengan... es el turno de los Caballeros Dorados. El Antiguo Maestro se levanta, se despide de Sunrei y desaparece en la cascada de rozan En ese momento, aparecen más Espectros con túnicas frente a Sunrei.

De vuelta en el Santuario, el Espectro le dice a Mu que la batalla no ha terminado, pues Afrodita y Máscara Mortal no vinieron solos. Mu siente la presencia de tres cosmos que reconoce y aparecen otros tres Espectros con túnicas. En el cementerio, Shaina entiende que Hades va a destruir el Santuario desde dentro, al resucitar a los Caballeros Dorados muertos en la batalla de las Doce Casas.



Mientras tanto en Cinco Picos, Sunrei es atacada por tres Espectros con túnicas. En ese momento llega Shiryu y los Espectros revelan su identidad: Argol de Perseo, Capella de Auriga y Dante de Cerbero; todos Caballeros de Plata vencidos anteriormente. Los Espectros le explican a Shiryu que son soldados de Hades y Shiryu no entiende por qué su maestro nunca le contó nada sobre él. Utilizando su ataque Dragón Naciente, Shiryu derrota a los tres Caballeros de Plata.



En el Santuario, los tres Espectros que acaban de aparecer ante Mu muestran sus identidades: Shura de Capricornio, Camus de Acuario y Saga de Géminis, quienes también vienen por la cabeza de Atena.



Utilizando su poder Excalibur, Shura corta a penas unos cabellos de Mu, mientras que el Polvo de Diamantes de Camus lo lanza contra un pilar. Mu entiende que Hades eligió bien, pues nadie podría vencer a los tres Caballeros juntos. Aun así, su deber es proteger su Casa, por lo que no piensa darse por vencido.



En Cinco Picos, Sunrei le dice a Shiryu que el Antiguo Maestro va de camino al Santuario y no quiere que Shiryu vaya, pero Shiryu decide ir pues sabe que algo muy grave está por ocurrir.

Mientras tanto en el Santuario, Mu le vuelve a preguntar a Saga si en verdad quieren la cabeza de Atena, a lo que Saga contesta que si, pues ahora son Espectros de Hades. Mu ataca a Saga, pero éste último se quita el ataque con mucha facilidad. Saga, Camus y Shura atacan a Mu, quien no puede contra el poder combinado de los tres. En el suelo, al ver a los Caballeros Dorados Negros, Mu se da cuenta que las almas de Saga, Shura y Camus lloran lágrimas de sangre.



Antes de que Saga vuelva a atacar, el Espectro que aun tiene su túnica detiene a Mu con su poder y les dice a los Caballeros Dorados Negros que vayan por la cabeza de Atena mientras que él se encarga de Mu. Una hora ha pasado, así que solamente les quedan once para conseguir la cabeza de Atena y llevarla con Hades. Saga, Shura y Camus emprenden el viaje mientras que el Espectro se prepara para matar a Mu. En ese momento, el Reloj de Fuego se enciende y marca las once horas que les quedan a los Espectros.



El Antiguo Maestro aparece y les dice a Mu y al Espectro que él ha sido quien encendió el reloj. El Espectro se dirige a el Antiguo Maestro por su nombre: Dohko. Dohko explica que hace 243 años que no se ven y que es hora de que su viejo amigo, quien fuera un Caballero Dorado y muriera por la locura de Saga, mostrara su rostro: Shion de Aries, maestro de Mu.



Dohko dice que debería tener su misma edad, 261 años, pero ahora se ve como cuando enfrentaron a Hades hace 243 años. Shion explica que es el cuerpo que le ha dado Hades al jurarle lealtad. Dohko explica que es solamente una ilusión, pues cuando transcurran las doce horas, su vida, fuerza y juventud desaparecerán junto con las llamas del Reloj de Fuego. Dohko le dice a Mu que vaya tras Saga y los otros, y que consiga la ayuda de Aioria y los demás Caballeros Dorados, pues durante esas doce horas los Espectros tratarán de asesinar a Atena y ellos deben protegerla. Con su poder, Dohko libera a Mu, quien emprende su camino para alcanzar a los Caballeros Dorados Negros, mientras que Dohko y Shion se quedan listos para iniciar su pelea.

Ova 3: Sombras de aquellos que se arrastranEditar

(Tomo 19, Capítulo 3)



En el Castillo de Hades, Pandora toca su arpa cuando Rhadamanthys de Urano llega y le pide su permiso para ir al Santuario y encargarse personalmente de los Caballeros de Atena. Pandora le niega este permiso, pues esa es la voluntad de Hades la de que ninguno de sus Espectros sea lastimado. Para eso ha enviado a los Caballeros Dorados Negros.



En el Santuario, Mu sube las escaleras que llevan de la Casa de Aries a la de Tauro y recuerda las palabras de Dohko: los Espectros intentarán asesinar a Atena durante las doce horas y por lo tanto hay que protegerla.

Mientras tanto en la Mansión Kiddo, Shun tiene un sueño, en el que ve a una pequeña niña junto a su cuna de cuando era bebé. Shun se preocupa por Seiya, quien fue al Santuario en busca de su entrenadora Marín, para preguntarle sobre su hermana desaparecida. Shun tiene un mal presentimiento y decide ir al Santuario.


Devuelta al Santuario, Mu entra a la Casa de Tauro y encuentra a Aldebarán muerto en su posición de ataque. Mu ve una pequeña mota de luz... la cual representa lo que queda del cosmo del Caballero Dorado de Tauro. En ese momento, Mu oye una voz que le dice que Saga y los demás no son los únicos Espectros que han entrado a las Doce Casas. Él fue quien inmovilizó al Caballero de Tauro, por lo que Saga y los demás solamente tuvieron que pasar a su lado. De pronto la armadura de Tauro cae en pedazos y aparece el Espectro que asesinó a Aldebarán: Deep Niobe.

En ese momento, en el Castillo de Hades, Rhadamanthys está enojado porque Pandora no le permitió ir al Santuario. El Espectro Zeros de Sapo llega, le informa de la salida de 10 Espectros al Santuario y le dice que debería de preocuparse cuando Pandora descubra que él, Rhadamanthys, mandó Espectros al Santuario sin su autorización.



Afuera del Castillo, Máscara Mortal de Cáncer y Afrodita de Piscis atacan a unos soldados, pues no desean darse por vencidos y quieren ver a Hades personalmente. De las puertas del Castillo, el que sale es Rhadamanthys, quien está listo para castigar a los Caballeros Dorados Negros por su incompetencia. Afrodita y Máscara Mortal atacan a Rhadamanthys con sus poderes Rosa Piraña y Ondas Infernales respectivamente, pero Rhadamanthys los esquiva con facilidad y, con su poder, los manda a Yomotsu, lugar donde las almas pasan del mundo de los vivos al de los muertos. Afrodita y Máscara Mortal tratan de escapar, pero Rhadamanthys los golpea y arroja a Yomotsu, para regresarlos al Infierno.

Mientras tanto en la Casa de Tauro, Niobe le explica a Mu que el deber de Saga y los otros dos es el de guiarlos por las Doce Casas. Mu se enfrenta al poder Deep Fragance de Niobe, el cual entra por los poros de la piel y paraliza a su víctima hasta llevarla a una profunda muerte. Niobe piensa que ha derrotado al Caballero de Aries cuando se da cuenta que entre él y Mu hay un muro de cristal que explota poco después. En ese momento Mu se dirige a la salida mientras que Niobe le dice que la batalla aún no ha concluido. Mu le dice que no le gusta pelear con alguien que ya está muerto, pues el poder Gran Cuerno de Aldebarán de Tauro si lo alcanzó. Mientras que el cuerpo de Niobe explota, Mu sale de la Casa de Tauro y le da gracias a Aldebarán, pues con lo que quedaba de su cosmo, le permitió salvarse de la Deep Fragance de Niobe. Mu promete cuidar a Atena por los dos y deja salir la mota de luz que guardaba en su mano.

En el muelle, Shun es atacado por Dio de Mosca, Argetti de Hércules y Sirius del Can Mayor, los Caballeros de Plata que murieron a manos de Seiya cuando se puso por vez primera la armadura de Sagitario. Con sus poderes combinados, los Espectros golpean a Shun hasta que decide ponerse su armadura de Andrómeda y, con su Cadena Nebular, los derrota.



En ese momento, en el Santuario, Mu sigue subiendo las escaleras que unen la Casa de Tauro con la de Géminis y siente un cosmo muy poderoso que proviene de la casa que se supone debería estar vacía. En la Casa de Géminis, Saga, Shura y Camus se encuentran a un Caballero que viste la armadura dorada de Géminis.


Ova 4: Expiación de culpasEditar

(Tomo 19, Capítulo 4)


En el Santuario, en la cámara de Atena, Milo de Escorpio llega a ver si Saori está bien, pues sintió un cosmo extraño hace unos momentos. Atena le explica que la persona que entró a su cuarto no es un enemigo y Milo se sorprende al escuchar el nombre de esta persona y al enterarse que él es el que está protegiendo la Casa de Géminis.



Mientras tanto, en la Casa de Géminis, Saga les dice a Shura y Camus que se adelanten, pues él se encargará de lidiar con el Caballero Dorado de Géminis. Ya que se fueron, Saga y el Caballero de Géminis discuten sobre lo que ha pasado con ambos y cómo han llegado a este momento.

En ese momento, en Siberia, Hyoga le lleva flores a su madre, cuando aparecen tres Espectros con túnicas frente a él. Los espectros revelan su identidad y Hyoga no puede creer que sean ellos.



En el Santuario, Saga le pregunta al Caballero de Géminis sobre quién le dio permiso de usar la armadura de Géminis y defender la Casa, a lo que le responde que fue Atena, quien le ha perdonado y a quién le ha jurado lealtad por haberlo salvado de Cabo Sunion y del Santuario del Mar. Por esto, no puede permitir que Saga cumpla su misión. Saga le dice que no importa, pues Shura y Camus lo harán, a lo que el Caballero le dice que ambos Caballeros Dorados Negros no han salido de la Casa de Géminis, pues la ha convertido en un laberinto. Saga sabe que, entonces, debe de derrotarlo para poder seguir, así que lo ataca y se da cuenta de que no había nadie debajo de la armadura dorada. Saga comprende que, desde el principio, no había ningún Caballero en la Casa, pues estaban controlando la armadura y el laberinto desde lejos, como él alguna vez lo hizo, así que Saga lanza su poder contra la cámara del Patriarca.

En la cámara de Atena, Milo y Saori escuchan el gran estallido del poder de Saga en el cuarto del Patriarca y Milo va a investigar. En la cámara del Patriarca, Milo ve el gran agujero que hizo el poder de Saga y descubre a la persona de la que le habló Atena: el hermano gemelo de Saga, Kanon. Kanon se encuentra herido por el poder de Saga. Milo se acerca a él y le dice que se vaya, pues aunque Atena lo haya perdonado, los Caballeros Dorados nunca podrán confiar en él. Kanon se niega a irse y Milo lo ataca con su poder Aguja Escarlata.


Mientras tanto en Siberia, los Espectros a los que enfrenta Hyoga son Misty de Lagarto, Moses de Ballena y Babel de Centauro. Usando su poder Trueno de la Aurora, Hyoga los derrota a todos y decide ir al Santuario.



De vuelta al Santuario, en la cámara del Patriarca, Kanon sigue negándose a irse. Una y otra vez, Milo lo golpea con la Aguja Escarlata. Atena trata de detener a Milo, pero él sigue hasta que solamente falta el último golpe: Anatres. Milo lanza su ataque y Kanon cae al suelo. Milo se inclina ante Atena y le dice que debe de ir a su Casa, pues el cosmo de los Espectros se está acercando. Kanon se levanta y le pregunta a Milo si piensa dejar a Atena sola con un enemigo, a lo que Milo le contesta que en este cuarto no hay enemigos, solamente su compañero el Caballero Dorado de Géminis. Milo se marcha y Atena le explica a Kanon que el corazón de Milo estaba puro, por lo que no había necesidad de detenerlo. Kanon comprende que fue la forma de Milo de reconocerlo como Caballero Dorado. Afuera del cuarto del Patriarca, Milo medita sobre lo que va a pasar: es probable que todos mueran en esta batalla, así que solamente dejó vivir un poco más de tiempo a Kanon.



En la Casa de Géminis, Shura y Camus por fin logran salir del laberinto. De pronto sale también Saga y ambos le preguntan si pudo derrotar al Caballero de Géminis, a lo que él contesta que no, solamente lo suficiente para que los tres pudieran salir del laberinto de la Casa. Saga nunca esperó que su hermano fuera a proteger su Casa en lugar de él y comienza a llorar. Si en verdad Kanon se ha librado de toda la maldad en su corazón, tendrá que probarlo. Los tres se dirigen a la siguiente Casa de Cáncer.

Ova 5:Encuentro temporalEditar

(Tomo 20, Capítulo 1)



Saga, Shura y Camus corren por las escaleras que separan a las Casas de Géminis y Cáncer. Ahora que Máscara Mortal ha desaparecido, no deben tener ningún problema para seguir a la siguiente Casa. Al llegar a la entrada, sienten un cosmo que emana de la Casa de Cáncer. Sin darle mucha importancia, los tres entran y se encuentran con Yomotsu, lugar por donde caen las almas al Infierno. Ahí, las almas que vagan entre el mundo de los vivos y el de los muertos los atacan.



Mientras tanto, Shiryu llega al Santuario esperando ayudar a su maestro, pero es atacado. Shiryu sabe a quien pertenece el cosmo de quien lo atacó.

En la Casa de Cáncer, Saga, Shura y Camus se quitan a los espectros que los rodean. Todos saben que es una ilusión, como la de Kanon en la Casa de Géminis, pero ninguno puede identificar quién la está creando. Saga usa su poder Explosión de Galaxias para destruir la compleja ilusión que está delante de ellos. Saga les pregunta si aún los siguen, a lo que Camus contestan que sí, de hecho el cosmo de Aldebarán ha desaparecido, por lo que seguramente uno de ellos se quedó para matarlo. Shura propone matarlos, pero Saga lo detiene pues lo más importante es llegar antes con Atena.



En otra parte del Santuario, Shiryu descubre que su atacante es Ikki de Fénix, quien le dice que regrese a Cinco Picos. Atena ha ordenado que los Caballeros de Bronce no se acerquen al Santuario, pues serían un estorbo. Shiryu le dice a Ikki que debería de pelear pues también es un Caballero de Atena. Ikki le responde que él solamente ha venido a observar, pues es muy probable que esta sea la última Guerra Santa. Shiryu se molesta y lo ataca, pero Ikki responde con gran facilidad. Shiryu se niega a irse y se prepara para pelear con Ikki, pero este último le dice que no es el único tonto en el Santuario y empieza a caminar. Shiryu entiende que es Seiya y le pide a Ikki que se les una, pero al Fénix no le interesa unirse a nadie.



En la entrada a la Casa de Aries, Dohko y Shion se dan cuenta que ya han pasado dos horas en el Reloj de Fuego. Shion le explica a Dohko que, a diferencia de la anterior, esta Guerra Santa no dejará sobrevivientes y que los Caballeros Dorados serán los primeros en morir.

En el coliseo del Santuario, lugar donde Seiya consiguió su armadura de Pegaso al derrotar a Cassios, Shiryu encuentra a Seiya, quien fue teletransportado por el poder de Mu. Shiryu le explica que fue Ikki quien le dijo dónde se encontraba. Seiya se alegra pues, con Ikki de su lado, serán mucho más poderosos. Pero Shiryu le dice que Ikki no peleará con ellos. Seiya se molesta por esto, pero Shiryu le explica que Ikki no es ni un traidor ni un cobarde y, que en su momento, él (Seiya) lo entenderá (esperemos que nosotros también ^_^).

Dentro de la Casa de Cáncer, Saga, Shura y Camus parece que han corrido por minutos y siguen sin encontrar la salida. De pronto ven una luz y piensan que es la salida, pero Saga se da cuenta y mira hacia arriba: los tres están en la palma de Buda. Saga entiende que la persona que ha hecho estas ilusiones, que ha mandado su cosmo desde su propia Casa, es Shaka de Virgo.



Ahora que ya saben que nunca saldrán de la Casa de Cáncer sin derrotar a Shaka, Saga lanza su poder contra la Casa de Virgo. En su propia Casa, Aioria de Leo siente el poder de Saga que sale de Cáncer y trata de advertirle a Shaka. El poder de Saga reduce a escombros la Casa de Virgo, pero Shaka está protegido por una barrera invisible. Shaka les dice que prefería retenerlos a pelear contra de ellos, pero ahora no le dejan opción. Saga, Shura y Camus sienten como el cosmo de Shaka se eleva al infinito y responde al ataque con su poder Capitulación del Demonio, el cual devasta la Casa de Cáncer.

A las afueras de la Casa de Aries, Shion siente cómo el cosmo de Saga, Shura y Camus ha desaparecido. Shion sabe que si ellos han regresado al Inframundo, todo habrá sido en vano, por lo que se dispone a terminar la tarea encomendada, pero lo detiene Dohko, quien le dice que no podrá abandonar este lugar si no lo ha derrotado. Ambos Caballeros se preparan para luchar.




Ova 6: El antiguo guerreroEditar

(Tomo 20, Capítulo 2)



A las afueras de la Casa de Aries, Shion y Dohko lanzan sus poderes si ningún resultado. Shion se da cuenta que la pelea no durará los mil días que él pensaba, pues el poder de Dohko se ha mermado por el paso de los años.

En otro lado, Seiya y Shiryu suben las escaleras para dirigirse al Templo de Atena. En ese momento Shiryu siente el cosmo de su maestro en la Casa de Aries y decide ir a ayudarlo.

De vuelta a la Casa de Aries, Shion vuele a atacar y esta vez Dohko cae ante su enorme poder. Shiryu llega para enfrentar al enemigo de su maestro, pero Dohko lo golpea y le ordena irse del Santuario. Dohko le explica que Shion era el antiguo Patriarca del Santuario, asesinado por Saga, y que ellos dos sobrevivieron a la anterior Guerra Santa. Dohko le dice a Shion que no debería de estar tan confiado de la juventud efímera que le dio Hades y lo ataca con su poder Cien Dragones de Rozan. Shion trata de escudarse con su Muro de Cristal, pero es inútil contra el poder de Dohko.



Mientras tanto en el cementerio del Santuario, Hyoga y Shun se encuentran con Shaina, Jabú, Ichi y Nachi, a quienes les pregunta sobre la resurrección de los Caballeros de Plata. Shaina le ordena a Jabú, Ichi y Nachi que los alejen del Santuario, pues esas son las órdenes de Atena.



En la Casa de Aries, Shion sigue de pie a pesar de haber recibido los Cien Dragones de Rozan y ataca con su poder Revolución de Polvo Estelar. Dohko cae ante el poder de Shion. Shiryu se acerca a su maestro para ayudarlo pero, con un movimiento de mano, Shion lo lanza lejos de él. Shion se prepara para acabar con Dohko, pero Shiryu se pone su armadura de Dragón y lo ataca con su poder Dragón Ascendente.



En el cementerio, Shun detiene a Hyoga, pues sus enemigos no son Shaina y los otros. Shaina, por otro lado, los ataca con su poder.



En ese momento, en las afueras de la Casa de Aries, Shion detiene el poder de Shiryu con una sola mano. Dohko se levanta y le dice a Shiryu que regrese a los Cinco Picos, pero Shiryu le dice que no puede irse sabiendo que su maestro y sus amigos están en peligro. Dohko entiende y le dice que él mismo lo disculpará con Atena.

De vuelta al cementerio, Hyoga detiene la embestida de Shaina con su poder y se prepara para atacar. Shaina les da la espalda y les dice que se vayan mientras ella no los ve. Shun le da las gracias y él junto con Hyoga se alejan.



En la entrada a la Casa de Aries, Shion vuelve a atacar a Dohko pero esta vez la armadura dorada de Libra desvía su ataque. Shion piensa que es triste que esta armadura dorada ya no pueda ser utilizada por el cuerpo decrépito de Dohko.

Shion se prepara para atacar a Dohko una vez más con su poder Revolución de Polvo Estelar, cuando se da cuenta que el cosmo de Dohko ha cambiado y se parece al que tenía cuando vestía la armadura de Libra. En ese momento el cuerpo de Dohko empieza a romperse como capullo y empieza a crecer y rejuvenecer hasta que Dohko ha recuperado su aspecto que tenía cuando peleó junto a Shion. Dohko tiene un tatuaje de tigre en la espalda. Dohko explica que, después de que él y Shion sobrevivieron a la Guerra Santa, tenían que prepara todo para cuando Hades regresara. Por eso, Shion se volvió el Patriarca del Santuario y Dohko se quedó en Cinco Picos para vigilar el sello que Atena puso al ejército de Espectros. Dohko recibió de Atena la técnica Misopheta Menos, la cual es otorgada por los dioses y hace que el corazón lata cien mil veces por año, cuando el corazón late esa misma cantidad de veces por día. Por esto, aunque hayan pasado 243 años, Dohko solamente envejeció 243 días.



Shiryu entiende por qué su maestro permanecía en la casada de Rozan sin importar el clima. Dohko le ordena a Shiryu que vaya tras Mu y proteja a Atena, pues Saga y compañía nos son los únicos que han entrado a las Doce Casas. Shion trata de atacar a Shiryu, pero Dohko con el escudo dorado de la armadura de Libra detiene el ataque. Dohko viste su armadura dorada y ataca junto con Shion, pero ahora su poder está equilibrado. Dohko le dice a Shiryu que se fije bien, pues le enseñará su técnica más poderosa. Dohko ataca con su poder Cien Dragones de Rozan y Shion con su poder Revolución de Polvo Estelar. La explosión de ambos poderes lanza a Shiryu muy lejos.




Hyoga, Shun, Seiya, Mu y Shiryu sienten como los cosmos de Shion y Dohko explotan y desaparecen.


Ova 7:Grupo de espectrosEditar

(Tomo 20, Capítulo 3)



Mu, en el camino a la Casa de Cáncer, siente el cosmo de su maestro Shion y el maestro Dohko explotar. Aunque su enemigo era su maestro Shion, sabe que Dohko no pudo haber sido derrotado tan fácil. Al llegar a los restos de la Casa de Cáncer, Mu no siente el cosmo de Saga y los otros dos. De pronto es arrojado contra un pilar y detenido por telequinesis. Mu descubre a los que estaban siguiendo a Saga, Shura y Camus: los Espectros de Hades. Un Espectro se acerca y le pregunta sobre el paradero de Saga y compañía, pues hace un momento cayó un terrible cosmo de la Casa de Virgo y desaparecieron. Mu les contesta que debería darles pena que a pesar de ser tantos los hayan perdido.

El Espectro llamado Giganto de Cíclope se prepara para hacer a hablar a Mu cuando es atacado por un meteoro. Giganto voltea y ve a su atacante: Seiya de Pegaso. Mu se sorprende al ver a Seiya, quien le pide que no lo vuela a teletransportar, pues él junto con los otros Caballeros de Bronce también quieren pelear. Giganto se cansa de su conversación y ataca a Seiya, quien usa su poder Golpe Meteoro de Pegaso. Giganto esquiva con facilidad los meteoros de Seiya y lo golpea. Giganto se prepara para acabar con Seiya cuando lo detiene la voz de un Espectro.



En la entrada a la Casa de Aries, Hyoga y Shun se encuentra con un gran agujero en el suelo y los restos de dos cosmos.

De vuelta a la Casa de Cáncer, El Espectro que le habla a Giganto es Myu de Papillon. Mu descubre que es este Espectro el que lo está aprisionando con telequinesis. Papillon le dice a Giganto que sigan a la Casa de Leo en lo que él se encarga de estos dos. Giganto y los otros Espectros se marchan y Mu de pronto ya puede moverse... porque Papillon lo ha liberado.

En otra parte del Santuario, Shiryu corre por las escaleras en dirección a la Casa de Aries, para ayudar a su maestro y se encuentra a Hyoga y Shun. Shiryu quiere ir con su maestro, pero Hyoga y Shun lo hacen entender y los tres se dirigen con Atena.

En la Casa de Cáncer, Mu y Seiya ven que Myu de Papillon es una masa sin forma. Papillon explica que se quedó para poder pelear con Mu y lo ataca con su poder Explosión Horrenda. Mu protege a Seiya con el Muro de Cristal y contraataca con su poder Revolución de Polvo Estelar. El poder de Mu rompe la masa sin forma que es Papillon y emerge un horrible insecto, que usa su poder Capullo de Seda. Los hilos de seda envuelven a Mu y a Seiya por completo.



Shiryu, Hyoga y Shun llegan a la Casa de Cáncer, pero no encuentran nada, así que piensan que Mu y Seiya ya se les adelantaron a la Casa de Leo. Cuando los tres salen de la Casa de Cáncer, Mu y Seiya logran romper los capullos donde los encerró Papillon.

El cosmo de Papillon ha desaparecido, por lo que Mu y Seiya buscan y encuentran un capullo similar al que los tenia encerrados. Papillon, desde dentro del capullo, les explica que solamente los encerró con su poder, para ganar tiempo y poder mutar a su forma definitiva. El capullo se rompe y aparece Myu de Papillon en su verdadera forma

Usando su poder, Papillon ataca a Seiya, quien no se da por vencido a pesar del enorme poder de Papillon. Mu le dice a Seiya que se adelante a la siguiente Casa de Leo, pues él se encargará de Myu de Papillon. Cuando Seiya se va, Papillon se prepara a pelear con Mu y usa su poder Suspiro de las Hadas.



Mu escapa del poder usando la teletransportación, pero las hadas de la muerte, que parecen mariposas, siguen al enemigo donde quiera que se esconda. Habiendo ubicado el escondite de Mu, Papillon vuelve a atacar con su poder Suspiro de Hadas y Mu vuelve a escapar usando la teletransportación. Papillon no entiende por qué Mu no se teletransporta lejos de la Casa de Cáncer, a lo que Mu le responde que ésta Casa será la tumba del Espectro. En ese momento Papillon se da cuenta que tanto él como las hadas están atrapados... por la Red de Cristal de Mu.



Con su poder Extinción de Luz Estelar, Mu acaba con Papillon y se dirige a ayudar a Aioria de Leo con los demás Espectros, pero no ve que una de las hadas aún vive y lo sigue.




Ova 8: Un momento de titubeoEditar

(Tomo 21, Capítulos 1 y 2)



Seiya, quien va en camino a la Casa de Leo, cae al suelo por sus heridas y no entiende cómo alguien puede querer atentar contra Saori, si es ella quién protege la Tierra. Shiryu, Hyoga y Shun lo encuentran. Juntos, deciden seguir su camino a la Casa de Leo

En la Casa de Leo, Aioria se interpone en el camino de los Espectros. Giganto de Cíclope le pregunta sobre si han pasado por aquí Saga y los otros, a lo que Aioria responde que él no dejaría pasar a ningún enemigo. Giganto piensa que tal vez se teletransportaron desde la Casa de Cáncer, pero Aioria le explica que eso es imposible, pues el cosmo de Atena no lo permite. Si quieres recorrer las Doce Casas, la única forma es caminando. Cinco Espectros tratan de pasar, pero Aioria los mata con su poder Plasma Relámpago. Los Espectros quedan sorprendidos por el poder del Caballero Dorado de Leo. Un Espectro les dice que no deberían temerle tanto a un solo Caballero. Este Espectro es Raimi de Gusano.




En las escaleras que separan las Casas de Cáncer y Leo, Seiya y los otros encuentran los cuerpos de tres Espectros, asesinados y sin sus Sapuris. Uno como si lo hubieran cortado, otro congelado y otro calcinado.



De vuelta en la Casa de Leo, Raimi les dice a los Espectros que sigan, pues él se encargará de Aioria. Después de esto, Raimi se hunde en la tierra. Giganto y los otros Espectros corren hacia la Casa de Leo y Aioria de pronto reconoce un cosmo que ya había sentido antes entre ellos. Antes de que Aioria los ataque, los tentáculos de Raimi brotan del suelo y lo aprisionan. Giganto trata de aprovechar la ocasión para matara a Aioria, pero Raimi lo detiene y le dice que siga, pues él se encargará del Caballero de Leo. Los Espectros se marchan a la siguiente Casa, mientras que Raimi le explica a Aioria que no podrá liberarse de su Atadura de Lombriz. Aioria enciende su cosmo, destruye los tentáculos y, jalándolo con uno de sus tentáculos, saca a Raimi de la tierra. Aioria lo ataca pero Raimi se esconde otra vez en la tierra y aparece a las espaldas del Caballero de Leo. Raimi vuelve a lanzar su Atadura de Lombriz, pero Aioria lo ataca con su poder Plasma Relámpago y lo mata.



En ese momento llegan Seiya y los demás y Aioria les explica que, aunque mató a seis, los demás Espectros se dirigen a la Casa de Virgo. A parte, reconoció un cosmo conocido entre los Espectros. Seiya y los demás confirman lo que temían y le explican de los tres cuerpos de los Espectros que encontraron en su camino.

En los restos de la Casa de Virgo, Giganto y los Espectros que quedan no encuentran nada y piensan que Shaka, Saga, Shura y Camus fueron destruidos por la colisión de sus ataques. Cuando deciden seguir adelante, sienten el cosmo del Caballero que protege esa Casa: Shaka de Virgo. Giganto y otros Espectros atacan, pero Shaka está protegido por un campo de fuerza, mismo que usó para evitar el ataque de Saga y los otros. Usando su cosmo, Shaka invoca su rosario y usa su poder Supremacía Maligna de Duendes y Demonios. Envueltos los Espectros por el poder, Shaka les explica que en su rosario hay 108 cuentas, al igual que Espectros. Pero 11 ya han cambiado de color, eso significa que 11 de los Espectros que entraron al Santuario ya han muerto (Niobe en Tauro, Papillon en Cáncer, Raimi y cinco Espectros más en leo y tres que encontraron Seiya y los demás). Shaka les dice que, al igual que las cuentas se apagaron, así se apagarán sus vidas y usa su poder Supremacía Maligna de Duendes y Demonios.



El enorme poder de Shaka es detenido por un Espectro: Kube. Kube le dice que no todos le temen a sus técnicas amedrentadoras y le ordena quitarse del camino. Shaka identifica el cosmo del Espectro como el que intentó detener en la Casa de Cáncer y se niega. Entonces aparecen dos Espectros más (Miles y Ox) que, junto con Kube, atacan a Shaka con los poderes de Excalibur, Polvo de Diamantes y Explosión de Galaxias. Giganto entiende que esos tres Espectros son diferentes. El poder combinado de los Espectros choca contra la defensa de Shaka, quien abre sus ojos un momento para detener el ataque.



Mu en la Casa de Cáncer, Kanon y Saori en la cámara de Atena, Milo y Aioria en sus respectivas Casas, y los Caballeros de Bronce sienten la enorme explosión.

En la Casa de Virgo, aunque al principio no parece haber tenido efecto el ataque, Shaka si es lastimado muy poco. Shaka acepta que, aunque estos tres fueron seducidos por el mal, en verdad eran Caballeros Dorados. Usando su poder, Shaka destruye los Sapuris que estos tres robaron, revelando su verdadera identidad.



De vuelta en la Casa de Leo, Aioria le explica a Seiya y los demás que Shaka pudo haber detenido a esos tres en la Casa de Cáncer y que, si los dejó llegar a la Casa de Virgo, es porque Shaka quiere morir.

En la Casa de Virgo, se descubre que los Espectros Kube, Miles y Ox eran en realidad Saga, Shura y Camus.




Ova 9:El limite del orgulloEditar

(Tomo 21, Capítulo 3)



En la Casa de Virgo, Shaka, Giganto y los otros Espectros descubre que bajo los Sapuris de Kube, Miles y Ox se escondían Saga, Shura y Camus. Giganto acusa de traidores a Saga y compañía por haber matado a Kube y los otros. Giganto trata de atacar a Saga, pero él lo detiene con su cosmo, recordándole que si quieren la cabeza de Atena deben dejárselo a ellos.

Shaka le pregunta a Saga si en verdad quieren la cabeza de Atena, a lo que Saga le responde que si. Shaka entiende que ellos tres ya no son Caballeros de Atena y decide dejarlos pasar, pues ni él podría al mismo tiempo contra los tres Caballeros Dorados más fuertes. Los Espectros se burlan de Shaka y deciden pasar también por la Casa de Virgo, pero Shaka les muestra como las cuentas de su rosario que corresponden a ellos ya han cambiado de color. Los Espectros tratan de pasar y Shaka los acaba con su poder Capitulación del Demonio.



Giganto le dice a Shaka que ellos no le temen a la muerte, pues aquellos que la han jurado fidelidad a Hades recibirán la vida eterna. Shaka le responde que él, desde que nació, ha hablado con Buda y nunca escuchó nada acerca de un mortal que recibiera la vida eterna. Giganto muere dudando si lo que les dijo Hades era verdad.

Shaka detiene a Saga y compañía y les pide que le digan la verdad, ahora que los que los vigilaban han muerto. Saga le dice la verdad: quieren la cabeza de Atena. Shaka entiende que estos tres no han cambiado sus fines y decide enfrentarlos, pero no en la Casa de Virgo que ya ha sido manchada por tanta sangre. Así que los cuatro se dirigen a un jardín que se encuentra al lado de la Casa de Virgo. Saga entiende que este jardín es el Jardín de los Árboles Gemelos de Saras.



Se dice que cuando Buda murió, se recostó bajo los árboles gemelos de Saras. Como se dice que Shaka es la reencarnación de Buda, han venido a este lugar pues Shaka se ha resignado a morir a manos de Saga, Shura y Camus. Shura desea cumplir su deseo y ataca a Shaka con su poder Excalibur. Shaka lo evita y contraataca, pero ahora es Camus quien continúa el ataque con su Polvo de Diamantes. Shaka evita los ataques de ambos Caballeros, pero Saga se une al combate y usa su poder A Otra Dimensión. Shaka logra evitarlo, pero sabe que no puede seguir así pues tarde o temprano los tres lo acabarán, así que Shaka abre sus ojos y decide usar su técnica más poderosa: Tesoro del Cielo.



La técnica del Tesoro del Cielo es ofensiva y defensiva a la vez, por lo que ahora Saga, Shura y Camus no pueden ni huir ni atacar. Shaka les explica que la única forma de vencerlo será si usan la técnica prohibida por Atena: la Exclamación de Atena. Saga, Shura y Camus se sorprenden de esto y dudan en usarla. Shaka les explica que mientras se deciden él les quitará sus cinco sentidos. Saga, Shura y Camus pierden su primer sentido por el poder de Shaka, pero Shura y Camus siguen dudando en usar la técnica prohibida.



La Exclamación de Atena es cuando tres Caballeros Dorados forman una trinidad y elevan su cosmo ofensivo al máximo para lanzar un solo ataque. Este poder es tan grande que se compara con la gran explosión que creó el universo y por su poder destructivo fue prohibida por Atena desde la era del mito.

Shaka aprovecha su confusión para quitarles el segundo sentido. Shura y Camus siguen dudando, pues las batallas de los Caballeros deben ser por la justicia y la Exclamación de Atena, cuando tres Caballeros ataca a uno, es considerada una técnica de cobardes. Si usan esa técnica, habrán perdido su título de Caballeros y en su muerte serán vistos como los más grandes cobardes de la historia. Shaka destruye el tercer sentido de Saga, Shura y Camus. Saga les recuerda a qué han venido a las Doce Casas, por lo que no deben de darse por vencidos hasta que lleguen a Atena. Shura y Camus lo entienden y deciden usar la Exclamación de Atena, mientras que Shaka les quita su cuarto sentido.



En el Templo de Atena, Saori y Kanon, y Milo en la Casa de Escorpio, tienen el presentimiento de que Shaka quiere morir. En la Casa de Virgo, Seiya, Shiryu, Hyoga, Shun y Aioria llegan y ven a Mu cuidando la entrada al Jardín de Saras. Aioria y los demás quieren entrar para ayudar a Shaka, pero Mu les impide el paso... pues eso es lo que desea Shaka.



Hace 14 años, Buda le pregunta a Shaka el por qué está tan triste. Shaka le responde que ha visto varios cadáveres en el Río Ghangues y muchos peregrinos de la India en la orilla haciendo ablución, quienes le dieron la impresión que más que vivir, deseaban morir. Shaka se pregunta por qué el país en el que nació es tan pobre y si las personas vienen a este mundo solamente a sufrir. Buda le explica que no siempre es así, pues donde hay sufrimiento siempre hay alegría y viceversa. Toda la vida es transitoria y tarde o temprano llega la muerte. Shaka pregunta si entonces el hombre solamente busca en vano la alegría y amor entre el sufrimiento, si todo eso terminará al momento de la muerte. Buda le contesta que está olvidando algo...



En el Jardín de Saras, Saga, Shura y Camus se levantan dispuestos a ejecutar la Exclamación de Atena. Shaka les recuerda que solamente les queda un sentido, por lo que deberán atacar antes que él. Saga, Shura y Camus usan la Exclamación de Atena al mismo tiempo que Shaka agita una vez más su rosario para quitarles su último sentido y sonríe.

Hace 14 años, Buda le explica a Shaka que ha olvidado que la muerte no es el fin de todo, sino el paso a lo siguiente. Cuando Shaka entienda esto, será aquel de entre los hombres que esté más cerca de ser un dios.



La oscuridad cae en el Santuario. Saori, Kanon, Milo, Aioria, Mu, Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun lo sienten: Shaka de Virgo ha muerto.


Ova 10: Colisión doradaEditar

(Tomo 21, Capítulos 3 y 4)



El Jardín de los Saras ha quedado árido, pero los árboles gemelos siguen ahí. Milo en la Casa de Escorpio y Kanon en el cuarto del Patriarca no pueden creer que Saga, Shura y Camus hayan caído tan bajo. En la Casa de Virgo, Aioria de Leo jura vengar la muerte de Shaka.

Hace 14 años, Buda le dice a Shaka que no olvide que la muerte no es algo definitivo. En el pasado, aquellos que fueron llamados Santos lograron superar la muerte. Si Shaka logra entender eso, entonces se convertirá en el hombre más cercano a dios.

En el Jardín de Saras, Saga, Shura y Camus descubren que lograron sobrevivir. De sus cinco sentidos, a Saga solamente le queda la vista, a Shura el gusto (poder hablar) y a Camus el oído. En ese momento Saga ve algo, Shura y Camus lo entienden: a pesar de recibir la Exclamación de Atena, Shaka sigue ahí. Shaka se levanta y se da la media vuelta, en dirección a los árboles gemelos.

"Las flores nacen, después se marchitan...
las estrellas brillan, algún día se extinguen...

Esta tierra, el sol, las galaxias y hasta el mismo gran Universo
algún día también se destruían...

Comparado con eso, la vida del hombre no es mas que un parpadeo,
un escaso momento...

En ese escaso momento, las personas nacen, ríen, lloran, luchan,
son heridas, sienten alegría, tristeza, odian a alguien, aman a alguien.

Todo en un solo momento.

Y después, son abrazados por ese sueño eterno llamado muerte."



Shaka se sienta entre los árboles gemelos, toma cuatro pétalos que caen de los árboles y con la sangre impregnada en su dedo, escribe algo. Hecho esto, suelta los pétalos al viento y les pide ir con Atena. Shura se acerca y le pregunta si ya terminó con lo que tenía que hacer. Shura se prepara para acabar con Shaka, cuando se da cuenta que Shaka ya estaba muerto después de la Exclamación de Atena y fue su alma la que llegó a ese Jardín de Saras para escribir esa última frase. En ese momento Shaka desaparece y solamente queda su rosario.

Saga, Shura y Camus lloran la muerte de Shaka y sobre su tumba se preparan para decirle la verdad, cuando se dan cuenta que no están solos, pues el Hada de Papillon que sobrevivió está ahí. Saga golpea la tumba de Shaka mientras comienza a llover en el jardín.

Las puertas de la entrada al Jardín de Saras se abren. Saga, Shura, Camus se encuentran con Mu, Aioria, Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun. Saga le entrega a Mu el rosario de Shaka. En ese momento Aioria no se puede contener más y golpea a Saga y los otros dos, quienes caen ante el poder del león dorado. Aioria reta a Saga y compañía a que lo ataquen como atacaron a Shaka. Al ver que no atacan, Aioria se prepara para atacarlos pero Mu lo detiene.

Mu le explica que ellos tres ya han sido golpeados por el Tesoro del Cielo de Shaka, por lo que ya no pueden hacer nada. Mu trata de explicarle que posiblemente hay un significado oculto en la muerte de Shaka, pero Aioria se cansa de escuchar y ataca a Saga y compañía con su poder Plasma Relámpago.

Saga detiene el poder de Aioria y le dice que no se pueden detener, pues solamente les quedan 4 horas y deben de llegar con Atena. No importan quién se interponga, también lo matarán como a Shaka. En ese momento llega Milo de Escorpio, quien les dice que es curioso que digan eso, pues él ha venido desde su Casa para acabar con ellos.



En la estatua de Atena, Saori se ve envuelta por los pétalos de los árboles de Saras del jardín de la Casa de Virgo. Saori sabe que este es un mensaje que le ha dejado Shaka.



Devuelta a la Casa de Virgo, Milo ataca a Saga, Shura y Camus con su poder Aguja Escarlata. Milo les recuerda que su poder les da la opción de rendirse o morir en lo que completa las 15 agujas, pero para los asesinos de Shaka solamente les queda la muerte. Milo se prepara para acabar con ellos con su ataque final, Antares, pero Saga contraataca con su poder Explosión de Galaxias, el cual golpea a Milo.



Aioria no puede entender cómo es que Saga y los demás siguen de pié después de recibir el Tesoro del Cielo de Shaka, su Plasma Relámpago y 14 de las Agujas Escarlatas de Milo. Saga, Shura y Camus les dicen que todo es por Atena y toman la postura de la trinidad.



En la Estatua de Atena, Saori toma los cuatro pétalos en los que Shaka escribió con sangre las palabras "Conciencia Araya". Atena entiende el por qué Shaka murió y lo que debe de hacer ahora.



En la Casa de Virgo, Saga les explica a que ya no les queda nada, mas que usar la técnica prohibida de Atena para acabar con todo ellos. Los Caballeros de Bronce tratan de disuadirlos, pero son apartados por Aioria, quien le dice a Saga que han olvidado algo: ahí hay también tres Caballeros Dorados. Mu, Aioria y Milo toman sus posiciones para atacar con la Exclamación de Atena.



Si dos Exclamaciones de Atena chocaran, su poder destructivo se elevaría hasta el infinito y tanto la Casa de Virgo como todo el Santuario quedaría destruido. Saga piensa que así es mejor, pues así no tendrían que tomar la cabeza de Atena. Los Caballeros Dorados encomiendan a Atena al cuidado de los Caballeros de Bronce.

En la Casa de Virgo y en todo el Santuario se escucha el grito de seis Caballeros Dorados.

¡¡¡EXCLAMACIÓN DE ATENA!!!


Ova 11: Las agitacionesEditar

(Tomo 22, Capítulos 1 y 2)



En el Santuario, solamente se escucha el grito de la técnica prohibida, hecha por seis Caballeros Dorados: Exclamación de Atena. Shion sabe que muchos Caballeros Dorados han dado su vida, por lo que no piensa detenerse hasta llegar a Atena... y se dirige a la Cámara del Patriarca.

En la Casa de Virgo, los Caballeros de Bronce son lanzados contra los pilares por el poder desatado por la colisión de dos Exclamaciones de Atena. Las Exclamaciones de Atena están perfectamente balanceadas, por lo que toda la fuerza destructiva de las mismas se queda en el centro de ambos bandos. Cuando haya un pequeño desequilibrio, la fuerza destructiva de ambas Exclamaciones de Atena será mostrada.



De pronto Saga, Shura y Camus sienten que son empujados poco a poco, pues Hyoga, Shiryu, Shun y Seiya usan su cosmo para desbalancear el poder. Mu les dice que se vayan; como no usan armaduras doradas, no podrán soportar tanto poder. Seiya y los otros se niegan a irse, pues a esto han venido y explica que ellos también son Caballeros de Atena y que darán su vida por ella.

Los Caballeros de Bronce corren para colocarse a los lados del poder concentrado en el centro y con su cosmo tratan de detener la Exclamación de Atena. Las armaduras de los Caballeros de Bronce cambian a doradas (por la sangre de los Caballeros Dorados que las revivieron) y, con sus poderes Cadena Nebular, Polvo de Diamantes, Dragón Naciente y Golpe Meteoro de Pegaso, lanzan al cielo el poder de las Exclamaciones de Atena. La Casa de Virgo se colapsa sobre los Caballeros de Bronce y los Dorada

En el Templo de Atena, Kanon ve como el poder de las Exclamaciones de Atena explota en el cielo. En ese momento Atena le llama para pedirle que le traiga algo que está oculto en el Trono del Patriarca. Saga la dejó ahí hace 13 años y es hora de devolvérsela.

En los restos de la Casa de Virgo, Mu, Aioria y Milo se levantan de los escombros y se preguntan si Seiya y los otros murieron por la explosión. En ese momento se levanta Saga de los escombros. Milo se prepara para terminar lo que Seiya y los otros empezaron. Atena detiene a Milo y le pide a él, a Aioria y a Mu que traigan ante ella a Saga, Shura y Camus. Los Caballeros Dorados se niegan, pero Atena insiste, pues hay algo que tiene que decirle personalmente a Saga.



Los Caballero Dorados llegan ante Atena, con Saga, Shura y Camus, quienes ya no pueden ni caminar. Atena le pide a Kanon que le de a Saga una caja. Saga ve que es la misma daga dorada con la que intentó matar a Atena hace 13 años, disfrazado como Arles. Milo y Aioria tratan de intervenir, pero Atena los detiene. Atena le pide a Saga que la use. Que atraviese su garganta con la daga dorada. Saga duda y es la propia Atena quien acerca la daga a su cuello.



Seiya y los otros van a buscar a los Caballeros Dorados y ven cuando Atena muere. Todo el Santuario siente la muerte de su diosa. Dohko y Shion corren al Templo... mientras Atena cae muerta. Milo y Aioria sujetan a los traidores con lágrimas en sus ojos.



El Hada de Papillon ve esto y se dirige al Castillo de Hades, donde Radamanthys se complace de la muerte de Atena. Zeros le dice que entonces mandó a los Espectros al Santuario para nada, cosa que él no se atrevería a decirle a Pandora. Radamanthys le dice que él le informará a Pandora.



En el cuarto de Pandora, ella castiga a Radamanthys con el poder de su arpa por su desobediencia. Radamanthys le trata de explicar que no deben subestimar a Atena, a lo que Pandora sigue con su castigo, pues Hades ya ha visto su truco y no debía haber mandado a los Espectros al Santuario. Pandora le perdona la vida a Radamanthys, pues aún tiene tareas importantes para él.



En el Santuario, los Caballeros de Bronce están llorando la pérdida de Atena frente a su estatua, al rededor del charco que se formó de su sangre. En ese momento llega Shion, quien les dice que no deben llorar, pues la verdadera batalla acaba de empezar. Seiya lanza su poder Golpe Meteoro de Pegaso contra Shion, a quien nada le puede hacer y lo golpea. Los Caballeros de Bronce lo tratan de atacar pero él se los quita fácilmente de encima y les dice que él, Shion de Aries, tiene algo que decirles.




Ova 12: La armadura de AtenaEditar

(Tomo 22, Capítulos 3 y 4)



En el Templo de Atena, Shion les explica a los Caballeros de Bronce que aún no entienden las verdaderas intenciones de Atena. Shion se para frente al charco que formó la sangre de Atena y moja sus manos con ella mientras llora. Atena se sacrificó para darles la oportunidad de pelear contra Hades.

Los Caballeros de Bronce no entienden y Seiya trata de atacar a Shion pero lo detiene Shun. Shion les dice que esto no pudo haber sido de otra forma y, con sus manos bañadas con la sangre de Atena, hace su juramento a la Estatua de Atena. La sangre sale de las manos de Shion y moja la estatua, la cual explota. Los Caballeros piensan que la Estatua de Atena ha desaparecido, pero la verdad es que en su lugar hay una pequeña estatua con la calidez del cosmo de Atena: La Armadura de Atena. Con ella, podrán ganar.


Shion les dice que la muerte de Atena no es la victoria de Hades y cuenta cómo Hades los despertó a cada uno de ellos, les dio sus armaduras negras y les ordenó combatir al Santuario y matar a los Caballeros. Atena ya había previsto eso. Ellos aceptaron, pero la verdad es que todos siempre han sido Caballeros de Atena.



Los Caballeros de Bronce entienden el dolor de los Caballeros Dorados Negros y el sacrificio de Atena. Seiya decide que el sacrificio de todos no será en vano. Shion les dice que Hades les lleva la delantera, por lo que deben de detenerlo.

En el Castillo de Hades, Saga, Shura y Camus llevan el cuerpo de Atena envuelto en una sábana a Pandora y se lo piensan enseñar a Hades, pero a Pandora no le interesa el cuerpo, por lo que les ordena que lo tiren. Saga acepta, si esas son las órdenes de Hades. Pandora se molesta por el tono de Saga, pues sus órdenes también deben ser obedecidas. Zeros de Sapo se ofrece para deshacerse del cuerpo de Atena, pero Saga descubre que no hay nada, más que sangre en la sábana y rápidamente Shura se coloca detrás de Pandora, con su mano lista para cortarle la cabeza.



En el Templo de Atena, Shion siente que su cuerpo no le responde, pues el tiempo se acaba. Pero antes debe hacer algo. Shion rocía las armaduras de los Caballeros con la sangre de Atena. Las armaduras cambian y se reparan por el poder de la sangre de un dios. Shion les dice que deben de apurarse a salvar a Atena y les entrega la armadura de Atena. Los Caballeros de Bronce salen volando y Shion sonríe, pues confía en los Caballeros de Atena

En el Castillo de Hades, Radamanthys se encuentra que Milo, Mu y Aioria han matado a muchos de los soldados. Los Caballeros Dorados quieren pasar pero Radamanthys no los deja. Aioria lanza su poder Plasma Relámpago que lanza a Radamanthys pero no le hace nada. Milo ataca con la Aguja Escarlata y Mu con su Extinción de Luz Estelar pero pasa lo mismo. Con su poder, Radamanthys ataca a Aioria y Milo, dejándolos en el suelo. Mu se intenta proteger con su Muro de Cristal, pero Radamanthys se la regresa.

Dentro, Shura le dice a Pandora que si se mueve un poco, le cortará la cabeza con Excalibur. Zeros protesta y Camus lo congela con su poder. Saga le ordena a Pandora que los lleve con Hades, pues esta vez se encargarán ellos de él. Pandora les recuerda que no se pueden oponer a Hades, pues él les dio su nueva vida.

De pronto los Caballeros Dorados Negros caen por la cercanía de las 12 horas que tenían de vida. Pandora les dice que ella misma podría encargarse de ellos. Saga, Shura y Camus se niegan a darse por vencidos, pues el sacrificio de Atena no debe ser en vano. Pandora entiende que nunca fueron fieles a Hades, por lo que deduce que Atena planea enfrentar a Hades en el Inframundo.



Fuera, Radamanthys se prepara para tirar a Aioria por el pozo del Castillo de Hades, pero cuando lo tira, una cadena lo salva. Radamanthys es atacado... sin ningún efecto... por Seiya. Los Caballeros de Bronce han llegado


Ova 13: Dilema la gran desiciónEditar

(Tomo 22, Capítulo 5)



Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun le dicen a Radamanthys que han venido en el nombre de Atena. Seiya ataca con el Golpe Meteoro de Pegaso, que no le hace nada a Radamanthys. El Espectro con un movimiento de mano lanza lejos a los Caballeros de Bronce.

Seiya y los otros se vuelven a levantar, pero Mu, Aioria y Milo les dicen que se vayan. Los Caballeros de Bronce se niegan y Radamanthys decide mandarlos a todos al infierno. Los Caballeros Dorados protegen a los de Bronce del ataque de Radamanthys. Seiya insiste pero Mu, Milo y Aioria les dicen que sigan, que ellos se encargarán de este Espectro mientras los Caballeros de Bronce van a ayudar a Saga, Shura y Camus.

Seiya y los otros se van y los Caballeros Dorados se preparan para su último ataque. En el Castillo de Hades se escuchan los poderes Revolución de Polvo Estelar, Aguja Escarlata, Plasma Relámpago y Gran Precaución. Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun lo sienten, pero deciden seguir para ayudar a Saga y los otros.Mientras tanto, la Tierra ya no tiene interés para Hades, por lo que Pandora se dirige al portal del Inframundo para ir al lado de Hades y deja a los Caballeros Dorados Negros en manos de Zeros de Sapo. Zeros golpea a Camus por haberlo golpeado.

De pronto, del techo caen los Caballeros de Bronce, quienes se acercan a Saga, Shura y Camus. Seiya les dice que se levanten, pues deben ir con Atena. Saga, Shura y Camus se disculpan, pues ahora que la batalla ha empezado, ya no pueden pelear. Los Caballeros Dorados Negros encargan a Atena a Seiya y los otros y desaparecen.



Hyoga se acerca a Zeros para vengar a su maestro. Zeros trata de escapar pero cae ante la Ejecución Aurora de Hyoga. Zeros cae congelado, pero Pandora no le da importancia y sigue su camino. Seiya ve a Pandora y le pregunta su nombre, pero Pandora no responde. Shun le pide que se detenga y Pandora voltea, pero sigue su camino. Pandora pensó haber reconocido a alguien que conoce.

En ese momento escuchan que Radamanthys les explica que esa escalera va al Inframundo y nadie puede pasar sin el permiso de Hades. Radamanthys les dice que ha vencido a los Caballeros Dorados, por lo que ellos que son inferiores deberían de regresar al Santuario y cuidar a los sobrevivientes. Los Caballeros de Bronce están listos para vengarlos.

Seiya ataca con el Golpe Meteoro de Pegaso, pero Radamanthys es más rápido y lo deja en el suelo, junto con los otros. Seiya se vuelve a levantar y le dice a Radamanthys que es su turno de ser vencido. Seiya vuelve a ejecutar el Golpe Meteoro de Pegaso, pero esta vez los golpes se acercan más y daña el Sapuri de Radamanthys. Radamanthys lo vuelve a golpear y lo sujeta del cuello

Los Caballeros de Bronce se paran y encienden sus cosmos para atacar, pero la Tormenta Nebular, el Dragón Naciente y el Trueno de la Aurora solamente logran que Radamanthys suelte a Seiya. Radamanthys usa su poder Gran Precaución y destruye una parte del Castillo de Hades.



Después del poder de Radamanthys, solamente quedan los cuerpos de los Caballeros de Bronce en el suelo. Seiya intenta incorporarse, pero Shiryu, Hyoga y Shun le dicen que se vaya, pues este Espectro es demasiado poderoso. Los Caballeros de Bronce se levantan otra vez, pues no piensan darse por vencidos y Radamanthys vuelve a ejecutar su poder para desaparecerlos.

Cuando Radamanthys piensa que ya ha acabado, Seiya se levanta y usa su Golpe Cometa de Pegaso que golpea a Radamanthys. Radamanthys no puede creer que él, uno de los tres Jueces del Infierno pueda ser golpeado por un Caballero y usa su poder Gran Precaución, pero Seiya no cae. Seiya lanza su golpe contra Radamanthys, quien a pesar de detenerlo lo hace retroceder. Seiya le muestra al Espectro su verdadero cosmo y ambos caen en el portal al Inframundo

En el Santuario, Shion ve como el reloj de fuego está por extinguirse. Dohko lo alcanza. Shion se lamenta, pues a fin de cuentas Seiya y los otros tendrán que ir a ese lugar. Dohko le dice que no nadie puede parar eso, ahora todo depende de la Conciencia Araya. Shaka y Atena lo sabían y por eso encabezaron el viaje al Infierno. El único camino para llegar al Infierno con vida es alcanzando el Octavo Sentido, la Conciencia Araya.

Shion y Dohko saben que los Caballeros de Bronce han sobrepasado a los Dorados... y que Seiya sigue con vida. Shion le dice a Dohko que le gustó hablar con él aunque fuera un poco, a lo que Dohko contesta que no hay prisa, pues es seguro que se vuelvan a encontrar muy pronto. Shion lo sabe, a parte ya ha esperado 243 años.

El reloj de fuego se extingue y Dohko se despide de su viejo amigo. Dohko le dice a Kanon que ya es hora de irse. Kanon está usando la armadura de Géminis. El Castillo de Hades se derrumba y los Caballeros de Bronce le dicen a Seiya que los espere... en el Inframundo.

InfiernoEditar

Ova 14: Crucen el río AqueronteEditar

(Tomo 22, Capítulo 5 y Tomo 23 Capítulo 1)



Mientras el Castillo de Hades se derrumba, Seiya va cayendo por agujero que lo llevará al Mundo de la Muerte y recuerda que no debe darse por vencido, pues debe de entregarle a Atena su armadura.

Hyoga, Shun y Shiryu deciden seguir a Seiya por el abismo al cual cayó junto con Radamanthys, pero los detiene Dohko. Dohko les explica que los Espectros pueden ir de un mundo al otro porque están protegidos por la voluntad de Hades, pero para los demás saltar a ese hoyo es suicidio. Sin embargo, Seiya tal vez haya llegado al Mundo de Hades vivo si logró despertar la Conciencia Araya.


Dohko les explica que Shaka le envió este mensaje a Atena. Para vencer a Hades, hay que ir al mundo de la muerte vivo. La Conciencia Araya es una palabra budista que significa algo oculto u origen. Es el octavo estado de la conciencia, el cosmo máximo por encima de los siete sentidos.

Shiryu entiende las palabras de Shion cuando dijo que Shaka y Atena no habían dejado la batalla, pues Atena y Shaka despertaron su Octavo Sentido y fueron vivos al Mundo de Hades. Así que para ir al Mundo de la Muerte y derrotar a Hades, los Caballeros de Bronce deben de despertar su Octavo Sentido. Shiryu, Hyoga y Shun deciden no darse por vencidos y seguir a Seiya al Mundo de la Muerte para entregarle a Saori su armadura de Atena y todos saltan.

Seiya despierta en un extraño lugar y encuentra a Shun a su lado. Shun despierta y le explica a Seiya que también Hyoga, Shiryu y Dohko brincaron al agujero del Mundo de Hades. Shun le explica a Seiya lo del Octavo Sentido y ambos deciden alcanzar a Saori y entregarle su armadura de Atena.

En el camino encuentran una enorme construcción. Este monumento es la Puerta del Infierno y tiene escrito un mensaje que dice "Aquellos que entren aquí, abandonen todas sus esperanzas". Seiya y Shun deciden cruzar la puerta sin abandonar la esperanza, pues ellos son los Caballeros de la esperanza.


En otro lado, Pandora le informa a Hades que han entrado ocho Caballeros de Atena al Mundo de la Muerte.

Seiya y Shun llegan a la orilla de un río, el Río Estigio, del cual no pueden ver la otra orilla. Entonces ven varias personas que gimen de dolor y una voz les explica que estas personas son aquellas que vivieron sin ningún vigor, que no hicieron nada bueno ni malo en vida, por lo que cuando murieron cayeron en medio del Cielo y el Infierno, en las orillas del Río Estigio.


El hombre que explica esto se acerca a Seiya y Shun en una góndola. Él es el encargado de transportar las almas al Infierno, Caronte de Aqueronte. Caronte se da cuenta que ellos siguen vivos y al preguntarles sus nombres, los reconoce como los intrusos de los que se ha estado hablando en el Mundo de la Muerte, por lo que no les puede permitir cruzar el río.


Seiya lo ataca con el fin de quitarle su bote, pero Caronte evita el ataque protegiéndose con su poder Remo Rodante y golpea a Seiya. Shun detiene el remo de Caronte, pero Caronte les dice que esta pelea no es rentable para él y les ofrece llevarlos al otro lado del Río Estigio a cambio de unas monedas de plata.


Shun le dice a Caronte que él y Seiya no tienen dinero, pero puede pagar su viaje con su medallón de oro. El medallón de oro con la leyenda "Tuyo por siempre" es, según el hermano de Shun, Ikki, un regalo de su madre que nunca conoció. Caronte acepta y Seiya le dice a Shun que no debería darle ese medallón, pero Shun prefiere evitar la pelea. Caronte los sube a su bote.


Más tarde en el río, Caronte rema y canta pero nadie lo escucha. Seiya, aburrido, le pregunta cuánto más falta, a lo que Caronte le responde que apenas van a la mitad del río, la parte más fría y más profunda, y es ahí donde él (Seiya) se baja.

Caronte golpea a Seiya con su remo y lo lanza al río. Caronte explica que el medallón cubre su viaje hasta este punto y Seiya comienza a ahogarse. Caronte le dice a Seiya que, aparte de las características especiales de esta agua, aquellos que caigan al río serán jalados por las personas muertas que intentaron cruzar el río nadando. Estos muertos rodean a Seiya y lo jalan al fondo del río.


Shun lanza su cadena de círculos y atrapa la mano de Seiya antes de que se hunda. Caronte le dice a Shun que suelte su cadena, pues al Caballero de Andrómeda sí lo llevará al otro lado por el medallón que le dió de pago, pero al ver no pretende soltarla se prepara para tirarlo del barco cuando lo ataca Seiya (que acababa de salir a la superficie) con su poder Golpe Meteoro de Pegaso y Caronte tiene que protegerse con su Remo Rodante.


Poco a poco, los meteoros de Pegaso cruzan la defensa de Caronte. Seiya una vez más explica que no se puede utilizar una técnica dos veces en el mismo Caballero y, con su Golpe Meteoro de Pegaso, lanza a Caronte fuera del barco.

En otro lado, Shiryu y Hyoga corren en busca de Hades, Atena, Seiya, Shun y Dohko.

Shun ayuda a Seiya a subir al bote mientras Caronte es rodeado por los muertos. Caronte les dice que deben salvarlo, pues nunca encontrarán el otro lado del río sin él y navegarán eternamente. Seiya no confía en Caronte, pero Shun sí y le lanza su cadena para que suba al bote. Ya en el bote, Caronte le pide su remo a Seiya, quien duda en dárselo pero Shun le pide que se lo devuelva.

Caronte toma su remo y les dice que no hay piedad en el Infierno. Así que ataca a Seiya otra vez con su remo. Seiya atrapa el remo, pretendiendo detenerlo para que no use su poder, pero Caronte lo ataca con su poder Corriente Trituradora y tira a Seiya del bote. Caronte se prepara para atacar a Shun cuando se da cuenta de algo en los ojos de Shun y detiene su ataque.


Las personas que normalmente conoce Caronte son personas malas con una mirada podrida, pero Shun aún confía en la gente y su fe se refleja en sus ojos. Las personas como Shun van a Elíseo cuando mueren, no al Infierno.

Momentos después, Seiya despierta en el bote y Caronte le dice que llevará a Shun y a él al otro lado del río, ya que Shun le salvó la vida. Shun le dice a Seiya que Caronte dice la verdad y le enseña el medallón de oro que Caronte le devolvió. Caronte le dice a Seiya que, de todas formas, pelearán cuando lleguen al otro lado del río.


En ese momento, la orilla del río aparece y Caronte les explica que se encuentran en la costa de la Primera Prisión. El Mundo de Hades se divide en ocho Prisiones, tres Valles, diez Trincheras y en cuatro Esferas. Ya en la orilla, Seiya y Shun se preparan para irse cuando Caronte les recuerda que deben pelear otra vez.


Seiya y Caronte se enfrentan otra vez con sus poderes Golpe Meteoro de Pegaso y Corriente Trituradora respectivamente. El golpe de Caronte lanza a Seiya, pero Caronte cae en su barca por el golpe de Seiya y se aleja lentamente.

Seiya y Shun empiezan a subir las escaleras que los llevan a la primer prisión: un tribunal de justicia.



Ova 15: El tribunal silenciosoEditar

(Tomo 23, Capítulo 2 y 3)



Seiya y Shun corren por las escaleras hasta llegar al enorme edificio que parece ser un tribunal. Un Espectro se acerca a ellos y les dice que guarden silencio pues Lune, quien está en esta corte remplazando a Minos, odia todo el ruido. El Espectro les ordena que lo sigan.


En ese momento Seiya estornuda muy fuerte, pues parece que está resfriado por haber caído tantas veces al río. El guardia se enoja y le grita a Seiya, pero recuerda que deben guardar silencio.


De pronto aparece Lune, el Espectro de la Primera Prisión, y le dice al Espectro (llamado Marchino) que debe de guardar silencio en esta corte. Lune le dice a Marchino que lo escuchó hablando y estornudando muy fuerte, por lo que si vuelve a gritar perderá su vida y Marchino se va murmurando que él no hizo nada.


Lune de Balron se presenta con Seiya y Shun; y les pide sus nombres para buscarlos en el libro y determinar qué pecados habían cometido y su sentencia. Ambos le dicen sus nombres, pero Lune no los encuentra en el libro. Seiya le vuelve a decir (gritándole de hecho) que ellos son Seiya de Pegaso y Shun de Andrómeda, ambos son Caballeros de Atena y que han venido a salvar a Atena y matar a Hades.


Entonces entra Marchino gritando que un mensajero le ha dicho que dos Caballeros de Atena han cruzado el Río Estigio y que han entrado a la Primera Prisión. Marchino es detenido por el látigo de Lune, quien le dice que debía de guardar silencio, y lo rebana.


Lune baja las escaleras y comprende que sus nombres no estaban en el libro por el hecho de que no están muertos, pero aún así desea descubrir los pecados que han cometido, a lo que Seiya se defiende diciendo que no han hecho nada malo.

Lune lanza su poder Reencarnación y Seiya ve todas las cosas que ha hecho mal como matar insectos, cortar muchísimas flores, hacer llorar a una niña (Miho), matar pájaros con piedras, sacar peces del agua, lastimar a sus amigos, entre otras cosas. Y, obviamente, su peor crimen fue lastimar y matar a tanta gente como los Caballeros de Plata y Dorados, los Generales Marinos, etc.


Seiya se explica diciendo que los mató en el nombre de la justicia, a lo que Lune le recuerda que los humanos, a diferencia de los dioses, no deben de castigar a otros. Lune le dice que hay un lugar especial en el Infierno para esas personas y lanza a Seiya al Primer Valle de la Sexta Prisión: el Infierno con lagos de sangre.

Aquellos que en vida fueron violentos, que lastimaron a otros y que hicieron correr sangre, son lanzados ahí para sufrir eternamente en los lagos de sangre, donde se les quema su piel y sólo quedan los huesos.


Antes de caer, Seiya es atrapado por la Cadena de Andrómeda y lo regresa a la corte. Lune se sorprende y Shun le explica que su cadena puede viajar a cualquier distancia, incluso varios años luz. Lune reconoce que Shun se parece a alguien muy importante en el Mundo de Hades, excepto por el color del pelo.


Lune juzga a Shun quien, al igual que Seiya, ha herido a seres humanos. Shun trata de explicarse, pero Lune le dice que es inútil y lanza su látigo de Balron para determinar el peso de sus crímenes. Shun se protege con su cadena.


Lune logra traspasar la Defensa Rodante de Andrómeda y envuelve a Shun. Lune le dice que lo enviará junto con Pegaso a la Sexta Prisión, pero en pedazos. Lune corta la armadura y la cadena junto con el cuerpo de Shun.


Lune se acera a los restos de la armadura de Andrómeda, cuando se le aparece una imagen y le reclama una voz que le ordena poner su cabeza de nuevo en su cuerpo. Lune reconoce que Shun sí es "Él" y se disculpa, pero se da cuenta que el cuerpo ha desaparecido, por lo que se asusta y sale del cuarto con la cabeza de Shun en sus manos.

Lune corre con dirección a la Segunda Prisión pidiendo ayuda. Radamanthys aparece y le pregunta qué está pasando, a lo que Lune le dice que pide ayuda por la cabeza viviente que lleva. Radamanthys le pregunta de qué está habalndo y Lune ve de nuevo lo que trae en las manos.

En la Primera Prisión, Shun despierta a Seiya y se dan cuenta que ya no está Lune, por lo que deciden salir de la corte y dirigirse a la Segunda Prisión.

Lune se da cuenta que lo que está sosteniendo es su propia máscara y descubre que todo fue una ilusión. Radamanthys le dice que un hombre más poderoso que los Caballeros de Bronce ha entrado al Mundo de Hades.

Entonces ellos sienten que ese hombre se está acercando y Lune lanza su látigo, el cual ataca a una persona invisible. Lune le ordena aparecer y la persona que está envuelta por el látigo es Kanon de Géminis.


Lune le dice que lo va a castigar por su osadía, a lo que Kanon solamente toca el látigo, el cual se va desintegrando hacia Lune, desintegrando sus Sapuris y al final destruyendo a Lune. Kanon le recuerda que los humanos, a diferencia de los dioses, no deben de castigar a otros... y Lune no era un dios.


Kanon le propone a Radamanthys recibir el castigo divino también o que lo guíe a Hades, a lo que Radamanthys lo ataca, pero Kanon evita fácilmente su golpe. Kanon se da cuenta que en el Mundo de Hades no tienen un campo de defensa como en el castillo, así que decide enseñarle a Radamanthys el verdadero poder de los Caballeros Dorados

Shun y Seiya llegan a ese lugar y se alegran de tener a alguien tan poderoso como Kanon de su lado, a lo que Kanon contesta que, aunque le juró lealtad a Atena, nunca ha dicho que es su aliado. Kanon les dice a Shun y a Seiya que no deben dudar en matar a sus enemigos y que se deben de ir a cumplir la misión de entregarle a Atena su ropaje.

Ambos parten a la Segunda Prisión, mientras que Radamanthys ataca a Kanon con su poder Gran Precaución. Kanon es golpeado pero, cuando se prepara para contratacar, aparecen otros seis Espectros.


Uno de ellos le dice a Radamanthys que debe de ir con Pandora, pues lo está buscando y le proponen encargarse del intruso ellos solos. Radamanthys les dice a los Espectros que no podrán contra Kanon aunque fueran cien de ellos. Radamanthys le dice a Kanon que tendrán que posponer su lucha y desaparece.

Los Espectros amenazan a Kanon, quien les recuerda lo que les dijo Radamanthys, y los ataca con su poder Explosión de Galaxias. Todos los Espectros mueren por el poder de Kanon.

Ova 16: Orfeo, el santo legendarioEditar

(Tomo 23, Capítulo 4)



Seiya y Shun corren bajo la lluvia al salir del Valle del Aire y encuentran un edificio egipcio. De pronto a ambos les llega un olor a muerte y descubren a un monstruo con tres cabezas que está comiéndose a los muertos. Seiya y Shun tratan de escabullirse del monstruo, pero éste los ve y los ataca. El monstruo ataca a Seiya y trata de comérselo pero, como no puede, lo escupe.

El Espectro de la Segunda Prisión, Pharao de Esfínge, aparece y se ríe de Cerbero (el monstruo de tres cabezas) y dice que no puede comerse a Seiya porque él no está muerto. Cerbero es el perro guardián del Infierno, él se come a aquellos que fueron avariciosos en vida.


Cerbero ataca otra vez a Seiya y a Shun, pero ambos logran vencerlo. Pharao toma su arpa y se prepara para tocar cuando un hombre aparece y le dice que él será el oponente de estos Caballeros.


Este hombre es Orfeo de Lira. Seiya y Shun se preguntan si él es el legendario Caballero de Plata que se decía era más poderoso que los Caballeros Dorados. Él desapareció hace muchos años y todos pensaron que estaba muerto.

Pharao les explica que Orfeo no está muerto. Él vino vivo al Mundo de Hades y se volvió su aliado. Seiya intenta avisarle a Orfeo de la presencia de Atena en el Infierno, pero es interrumpido por Pharao, quien les dice que es hora de que sufran su maldición.

Pharao usa su arpa, ejecuta su poder Maldición de Balance y Seiya y Shun empiezan a perder el control de sus cuerpos. Seiya ataca con su Golpe Meteoro de Pegaso, pero Pharao detiene todos los meteoros con su arpa.


De pronto la armadura de Seiya se rompe del pecho. Pharao les explica que el corazón de Seiya será pesado en la Balanza Sagrada, si no pesa lo mismo que una pluma (la cual es el símbolo de la verdad), su cuerpo y alma serán destruidos.

Orfeo toca un coro e interrumpe el ataque de Pharao. Orfeo sigue tocando y ataca con su poder Nocturno de Cuerdas. Seiya y Shun caen vencidos y Orfeo le recuerda a Pharao que él sería su oponente.


Momentos después, en otro lugar, Orfeo acuesta a Seiya y Shun. Orfeo se acerca a una mujer dormida llamada Eurídice. El cuerpo de esta mujer está convertido en piedra y Orfeo se disculpa por haberla dejado sola. Orfeo comienza a tocar una bella melodía con su lira.


Shun y Seiya despiertan y, al no ver a Orfeo, conocen a Eurídice, quien les implora que salven a Orfeo.

En la Tierra, Orfeo y Eurídice estaban muy enamorados, pero el destino los separó cuando una serpiente venenosa mordió una pierna de Eurídice y ella murió. Orfeo decidió ir al Mundo de Hades y le suplicó al Rey Hades para que el alma de Eurídice fuera devuelta a la Tierra.

En ese momento, Pandora apareció y le dijo que Hades cumpliría su deseo de devolverle a Eurídice con la condición de que no debían de voltear hasta que llegaran a la Tierra. Si volteban una sola vez, Eurídice se quedaría por siempre en el Infierno y Hades no volvería a concederle su deseo a Orfeo.

Cuando ambos salieron del salón del trono, Pandora decidió que una persona que puede tocar así, podría ser útil a Hades, así que le informó a Pharao que Orfeo y Eurídice no debían de volver a la Tierra y que la Segunda Prisión que él cuidaba serviría.

Orfeo y Eurídice siguieron caminando hasta que él vio una luz y volteó para decirle a Eurídice que ya habían salido, pero Eurydice se había convertido en mitad piedra. Así que Orfeo se quedó ahí y sigue tocándole bellas melodías con su lira.

Eurídice le pide a Seiya y Shun que se lleven a Orfeo a la Tierra, mientras que Seiya y Shun se preguntan qué fue lo que vio Orfeo que confundió con la luz de la superficie. En ese momento Orfeo regresa con flores para Eurídice y les pregunta por qué no escaparon y les dice que mejor será que se vayan.

Seiya le cuenta que Atena se dirige sola con Hades y deben de entregarle su armadura. Si Atena muere, no quedará nadie que pueda matar a Hades y la Tierra se volverá como el Infierno.

Orfeo no se inmuta y Seiya le dice a Shun que es inútil, pues Orfeo ya no es un Caballero y que no tienen tiempo para convencer a un traidor. Entonces aparece una luz en el cielo... una luz que Orfeo reconoce, y la armadura de Atena salta de las manos de Seiya y alguien la atrapa.

Esta persona es Pharao. Seiya y Shun corren para recuperar el ropaje de Atena y Pharao les advierte que no son rivales para él. Pharao le pregunta a Orfeo por qué no ha matado a estos Caballeros de Atena, a lo que Orfeo le pregunta si él es responsable de la luz que vio junto con Eurídice cuando salían del Mundo de Hades. Pharao le contesta con la pregunta de qué va a hacer si esto si eso es cierto, a lo que Orfeo le responde que, de ser así, ésta será su tumba.


Ova 17: Orfeo, un triste requiemEditar

(Tomo 24, Capítulo 1)



Cuando Pharao le ha respondido a Orfeo que él es el culpable de que Eurídice y él se hayan quedado en el Infierno, Orfeo toca unas cuerdas de su lira con lo que Pharao pierde el control de su mano y tira el ropaje de Atena, el cual recoge Seiya. Orfeo y Pharao se enfrentan en un combate de música.

Una cuerda de la lira de Orfeo se rompe y ya no puede protegerse de los ataques. Pharao se acerca a él aún tocando su arpa y explica que el nivel de música ofensiva de Orfeo se basa en la cuerda de Sol, por lo que la rompió. Pharao toca la Maldición de Balance y le ordena al corazón de Orfeo que deje su cuerpo y se coloque en la Balanza Sagrada.

Una luz aparece en los Sapuris de Pharao y es el corazón de Pharao el que se coloca en la balanza y, obviamente, pesa más que una pluma. Pharao se aterroriza de esto y un espejo cae cerca del pie de Orfeo.

Orfeo rompe el espejo y le pregunta si con este espejo Pandora hizo la ilusión de la luz del Sol. Pharao le dice que no pida disculpas, a lo que Orfeo le da las gracias.

"Una flor que muere una vez no puede abrir por segunda ocasión..."
'''''
"Los humanos, pájaros o insectos... incluso las estrellas brillantes,
son cosas que solamente tienen una vida..."


Orfeo entiende que estaba equivocado al querer resucitar a los muertos. Pharao le pregunta qué es lo que va a hacer ahora que ha entendido su error, a lo que Orfeo le dice que va a pelear como Caballero de Atena. Pharao lo llama tonto y se prepara para atacarlo con su maldición, pero todas las cuerdas de su arpa se rompen.

Orfeo sostiene la cuerda de Sol rota con sus dientes y ejecuta su poder Nocturno de Cuerdas, con el cual mata a Pharao. Orfeo le dice a los Caballeros que lo sigan, pues Hades es muy prudente y no aparece mucho frente las personas, incluso frente de sus tres Jueces.


Por suerte, cada trece días, Orfeo toca su lira en Giudecca (el lugar más profundo y donde está el trono de Hades) y hoy es ese día.

Hyoga, Shiryu y Kanon llegan a la Tercer Prisión, el infierno donde los avariciosos sufren empujando piedras eternamente, cuando varias piedras caen sobre ellos. El Espectro Rock de Golem les dice que nunca podrán salir de la Tercer Prisión.



Rock se da cuenta que los Caballeros evitaron su ataque y siguen su viaje, a lo que decide atacar otra vez con su poder Bombardeo Rodante de Piedra. Shiryu contraataca y golpea a Rock con su poder Dragón Naciente, haciendo que desaparezca entre sus propias piedras.


Shiryu, Hyoga y Kanon siguen su camino hacia Giudecca. Hyoga nota que Shiryu puede ver otra vez y Shiryu le explica que pasó lo mismo cuando fue enviado al monte Yomotsu por las Ondas Infernales de Máscara Mortal de Cáncer. Más adelante, se encuentran al Espectro Ewan de Troll, pero Hyoga lo congela con el Polvo de Diamentes antes de que termine de decir su nombre.


En Giudecca, Orfeo llega con Pandora a la sala del trono de Hades. Pandora ve que Orfeo lleva un cofre enorme y le pregunta qué contiene, a lo que él contesta que el contenido se lo quiere mostrar directamente a Hades. Pandora le dice que no puede pasara nada si ella no lo revisa primero y, al ver que Orfeo no se mueve, toma su lanza y lo abre.


Pandora ve que el cofre está lleno de flores y lo checa con su lanza. Segura que no hay nada más que flores en el cofre, Pandora le dice a Orfeo que Hades aparecerá en cuanto empiece a tocar, a lo que Orfeo accede.


Orfeo se preocupa, pues no sabe si Seiya y Shun, quienes están escondidos en el cofre con flores, sobrevivieron a la inspección de Pandora. En ese momento los tres Jueces del Mundo de Hades, Radamanthys, Aiacos y Minos, llegan al cuarto.



Ova 18: Hades, una posesión sorpresivaEditar

(Tomo 24, Capítulos 2 y 3)



Los tres Jueces del Mundo de Hades, Radamanthys, Aiacos y Minos, llegan al cuarto. A pesar de que Radamanthys dice que no es momento para escuchar música, Pandora le dice que permanezca en silencio mientras Orfeo toca y los cuatro cierran sus ojos para escuchar la melodía de la lira. Hades se encuentra en su trono detrás de una cortina, por lo que Orfeo toca su Serenata Mortal.

Con el poder de Orfeo, Pandora y los tres Jueces duermen y no despertarán en diez días. Orfeo se acerca al trono de Hades, pero Radamanthys despierta y lo ataca. Seiya y Shun salen del cofre y Seiya detiene a Radamanthys con su poder Golpe Meteoro de Pegaso.

Orfeo aprovecha la distracción y corre al trono, pero ni él ni los Caballeros de Bronce pueden creer lo que ven. Hades es igual a Shun a diferencia de sus cabellos, inclusive tiene el pendiente "Tuyo por siempre" de Shun. Orfeo toca su última melodía Cuerdas Mortales, con las cuales envuelven a Hades y lo corta en pedazos.



Desgraciadamente Orfeo descubre que Hades era una ilusión, pues sus cuerdas habían sujetado un trono vacío. Radamanthys aprovecha y sujeta a Orfeo entre él y los Caballeros. Radamanthys le ordena a Orfeo despertar a Pandora, Minos y Aiacos pero, en lugar de eso, Orfeo usa las cuerdas de su lira para atarlos a él y a Radamanthys.


Orfeo le pide a Seiya que mate a Radamanthys, quien se suelta de las cuerdas pero es atrapado otra vez por Orfeo. Seiya usa su poder Golpe Meteoro de Pegaso. Orfeo muere por el ataque, pero Radamanthys sobrevive y se prepara para atacar a Seiya cuando Shun lo detiene.

Radamanthys reconoce la voz de Shun como la de Hades y obedece. Seiya se acerca a Shun sin entender qué es lo que está pasando, cuando el pelo de Shun se vuelve oscuro y su piel pierde el color. Hades explica que ha tomado posesión del cuerpo del Caballero de Andrómeda.


En la Cuarta Prisión, Kanon, Shiryu y Hyoga se encuentran con el Espectro Phlegyas de Lyacon, quien tiene una balsa para cruzar el pantano de esa Prisión. Shiryu y Hyoga lo atacan con sus poderes Dragón Naciente y Polvo de Diamantes respectivamente, pero el Espectro los detiene con sus manos.


Phlegyas de Lyacon los ataca con su poder Aullido Infernal y los dos caen inconscientes sobre la balsa. Kanon empuja la balsa con el pie y Phlegyas lo ataca con su poder Aullido Infernal pero, como Kanon ya vio esa técnica, lo esquiva y mata a Phlegyas con su poder Explosión de Galaxias. Kanon salta a la balsa, toma el remo y la dirige a la Quinta Prisión.


En Giudecca, Radamanthys le informa a Pandora que sus órdenes han sido cumplidas: Seiya y el cuerpo de Orfeo fueron lanzados a Cocytos. Por su parte, Pandora ya le ha removido a Shun / Hades su armadura y duerme en el trono.

Radamanthys, Minos y Aiacos deducen que, hasta este momento, solamente habían visto una ilusión de Hades y no al verdadero. En ese momento Pandora les dice que deberían de estar buscando a Atena y matando a sus Caballeros.


Pandora cuida de las heridas de Shun y se disculpa por haberle herido, pues nunca pensó que estaría escondido en el cofre de flores de Orfeo en el que ella introdujo su lanza. Pandora llora de solo pensar que pudo haber matado a su querido hermano menor.

Ova 19: Combate intenso, corran hacia GiudeccaEditar

(Tomo 24, Capítulo 4)



Shiryu y Hyoga despiertan después de haber cruzado la Cuarta Prisión, pero no ven a Kanon y deducen que continuó con la misión. Así que corren por la Quinta Prisión con el fin de alcanzarlo.

La Quinta Prisión es el lugar a donde van aquellos que no cumplieron con las enseñanzas de Dios, o sea los ateos. El cuerpo de estas personas es quemado eternamente en tumbas abiertas.


Shiryu y Hyoga encuentran a Kanon enfrentado un Espectro gigante, pero la batalla ya está ganada y el Espectro cae. En ese momento aparece ante ellos Radamanthys, quien les dice que Seiya y Orfeo han sido lanzados al Infierno de Hielo de Cocytos, a donde van aquellos que se rebelaron contra sus dioses.


Radamanthys también les dice que Shun es Hades. Kanon les dice a Shiryu y a Hyoga que continúen mientras que él y Radamanthys concluyen la batalla que ya habían empezado. Shiryu y Hyoga salen de la Quinta Prisión.


Radamanthys usa su poder Gran Precaución, pero Kanon lo detiene con una sola mano, pues es una técnica que ya había visto. Kanon ataca con su poder Explosión de Galaxias y Radamanthys, que había sido herido por los ataques de Orfeo y Seiya, no puede evadirla, pero es salvado por Minos y Aiacos.


Kanon está feliz porque ahora no tendrá que ir a buscar a los otros dos Jueces. Aiacos lo ataca con su poder Ilusión Galáctica, pero Minos les dice que mejor será hacer sufrir a Kanon antes de matarlo y con su poder Marioneta Cósmica empieza a controlar el cuerpo de Kanon, torciéndole las manos y piernas.


En Giudecca, Pandora siente un cosmo agresivo y diferente al de los Caballeros que entraron al Mundo de Hades y sabe que el dueño de ese cosmo ha venido a quitarle a su hermano Hades.

Minos con su poder Marioneta Cósmica controla el cuerpo de Kanon con hilos invisibles. De pronto, algo corta todos lo hilos de Minos y Kanon cae al suelo. En ese momento aparece Ikki del Fénix.


Kanon le dice a Ikki que Shun es Hades, a lo que Ikki no puede creerlo, pues él y su hermano crecieron juntos desde que Shun nació. Aiacos le dice a Ikki que no se preocupe, pues Pandora está protegiendo a su hermano en Giudecca.

Al escuchar el nombre de Pandora, Ikki recuerda que, hace más de diez años, corría en una noche lluviosa cargando al bebé Shun en sus brazos. De pronto apareció una mujer sosteniendo en sus brazos algo que parecía un bebé.

Esta mujer ordenó que le devolviera a su hermano, a lo que Ikki le contestó que Shun era su hermano, no el de ella. Ella le explica que ese bebé (Shun) nació por destino de los dioses y le enseñó a Ikki lo que ella cargaba: el Universo.


En el presente, Ikki no puede recordar más que eso y se pregunta si Shun cayó en las manos de Pandora esa vez. Aiacos aprovecha la distracción de Ikki para atacarlo por la espalda. Ikki se levanta mientras llora al darse cuenta de las intenciones de morir de Shun y golpea a Aiacos quitándole su casco. Ikki les pregunta quién será su próxima presa.

Aiacos de Garuda se recupera y golpea con su poder Aleteo de Garuda a Ikki, quien desaparece en el cielo. Aiacos dibuja con su pie una X en el suelo y les dice que en tres segundos el Fénix caerá ahí. En exactamente tres segundos Ikki cae en la X, pero se vuelve a levantar. Aiacos vuelve a ejecutar su poder Aleteo de Garuda y dibuja otra X en el suelo.


Pasan tres segundos, pero es Aiacos quien cae en la X golpeado por Ikki, quien le recuerda que no se puede usar una técnica dos veces sobre el mismo Caballero. Ikki piensa que ha derrotado a Aiacos, pero este último se levanta y decide pelear en serio.

En Cocytos, Seiya pierde la conciencia pensando en Athena y en su hermana. Mientras que en el Santuario, Marín se acerca a una chica que está recogiendo flores.



Ova 20: ¡Castigo Divino! ¡El gran eclipse!Editar

(Tomo 25, Capítulo 1 y 2)



En la Quinta Prisión, Aiacos de Garuda se levanta del golpe de Ikki de Fénix y decide usar su técnica más poderosa: Ilusión Galáctica.


Ikki cae y Aiacos piensa que es turno de Kanon, pero Kanon le dice que no es tan fácil vencer a Ikki y lo sabe de experiencia propia. Cada vez que Ikki es derrotado, regresa y es más y más fuerte. En ese momento, Ikki se levanta.


En Giudecca, Shun / Hades despierta y le pregunta a Pandora sobre el cosmo agresivo que siente. Pandora le dice que es del Fénix y Hades le ordena traerlo ante él.

En la Quinta Prisión, Aiacos ataca a Ikki, pero Ikki evita el golpe. Ikki lo ataca con su Golpe Fantasma del Fénix, el cual hace ver a Aiacos que su cuerpo es destruido por su propia Ilusión Galáctica.


Ikki le dice a Aiacos que Atena y Shun lo necesitan, por lo que debe de acabar con esa pelea. Con su poder Alas del Fénix, Ikki mata a Aiacos. Cuando Ikki se prepara para atacar a Radamanthys y a Minos, un aura rodea su cuerpo y desaparece... apareciendo en Giudecca frente a Pandora y Hades.


Ikki trata de acercarse a Shun, pero Pandora lo detiene atacándolo con el poder de su lanza, diciéndole que él ya no es su hermano sino Hades, Rey del Infierno. Pandora se da cuenta que Ikki no recuerda lo que pasó hace más de años, así que le refresca la memoria.

Hace más de diez años, Ikki le pregunta a Pandora qué es lo que lleva cargando en sus brazos, a lo que ella le contesta que es el alma de Hades. Hades renace después de más de 200 años y debe de unirse al cuerpo del humano más puro de la Tierra.

Pandora le dice a Ikki que Shun nació destinado a convertirse en el cuerpo de Hades. Al ver que Ikki no pretende soltar a Shun, Pandora lo ataca con electricidad hasta que se desmaya. Pandora se acerca para quitarle a Shun de los brazos, pero un fuerte cosmo se lo impide.


Ikki despierta un poco y sujeta más fuerte a Shun. Pandora queda impresionada por la tenacidad y fuerza de voluntad de Ikki y decide dejarlo en su "custodia" hasta que los Espectros sean revividos. Antes de desaparecer, Pandora hace aparecer un medallón en el cuello de Shun con la inscripción: "Tuyo por siempre".

En el presente, Ikki se da cuenta que el medallón de oro de Shun no fue un regalo de su madre, sino una cadena que lo condenaba a ser Hades. Pandora le dice a Ikki que no esperaba que Shun entrara al Infierno como Caballero de Atena y que seguramente fue la voluntad de Hades la que lo trajo.

Ikki le responde que está equivocada, pues Shun ha venido a matarse él mismo. Ikki se acerca y con su puño destruye el medallón de oro. Pandora trata de evitar que Ikki llegue a Hades, pero Ikki la golpea y la amenaza con su propia lanza. A diferencia de Seiya y los demás, Ikki no es feminista. Incluso si su enemigo es una mujer, no dudaría en matarla. Ikki arroja la lanza y la clava justo al lado de Pandora.


Ikki se acerca a Shun y lo golpea hasta que Shun (con la voz de Hades) le dice que no cree que Ikki lastime el cuerpo de su propio hermano, pues sólo si el cuerpo de Shun muere, el alma de Hades se separará de él. Hades suelta su cosmo y empuja a Ikki hacia atrás.


Hades le explica que sus esfuerzos son inútiles, pues planea alinear cada estrella del sistema solar para formar un gran eclipse. Con esto, el Sol no volverá a brillar en la Tierra y todo el mundo caerá en una era eterna de hielo y oscuridad.


Incluso Atena no puede intervenir, el gran eclipse pronto será visible. Ikki se niega a permanecer sin hacer nada y Hades le recuerda que al atacarlo a él, solamente lastimará el cuerpo de su hermano.

Ikki usa su poder Alas del Fénix y destruye parte del templo, pero no afecta a Hades. Ikki vuelve a ejecutar su poder, pero Hades lanza su cosmo y golpe a Ikki. Hades le dice a Pandora que entierre el cuerpo de Ikki en un lugar apropiado, pero Ikki no está muerto y se vuelve a levantar.


El Fénix se da cuenta que Hades no está usando el poder de un dios y lo vuelve a atacar, pero Hades lo vuelve a golpear con su cosmo. Una vez más Ikki se levanta y Hades decide usar un ataque más poderoso que pulverizará el cuerpo de Ikki, pero se da cuenta que su cuerpo no lo obedece.

La mano de Hades se levanta por sí sola y empieza a estrangularse él mismo. El alma de Shun aparece atrás de Hades y le dice a su hermano que mate a Hades sin importar nada.


Ova 21: Ikki, el golpe del lamentoEditar

(Tomo 25, Capítulo 3 y 4)



En Giudecca, Hades decide usar un ataque más poderoso que pulverizará el cuerpo de Ikki, pero se da cuenta que su cuerpo no lo obedece.

La mano de Hades se levanta por sí sola y empieza a estrangularse él mismo. El alma de Shun aparece atrás de Hades y le dice a su hermano que mate a Hades sin importar nada. Pandora no puede creer que el cuerpo de Shun se rebele contra Hades.

Ikki le explica que Shun recibió a Hades en su cuerpo con el fin de morir, pues la estrella guardiana de Shun es Andrómeda, quien sacrificó su vida en los tiempos mitológicos para salvar a la Tierra. Así, Shun no nació destinado a ser el cuerpo de Hades, sino el Caballero de Andrómeda que sacrificaría su vida para derrotarlo.

Shun le dice a Ikki que se apresure e Ikki comienza a liberar su cosmo. Pandora trata de detenerlo con su lanza, pero Ikki es protegido por la Defensa Rodante de la cadena de Andrómeda.


Shun le implora a Ikki que tome su vida para salvar la Tierra e Ikki recuerda cuando le prometió a su hermano que lo protegería y cuando estuvo dominado por el odio intentó matarlo.




Ikki lanza su golpe. Pandora queda paralizada de la sorpresa y la sangre corre por el suelo.

En otra parte, Shiryu y Hyoga sienten el cosmo de Ikki y se apresuran a Guindecca, mientras que Kanon hace lo mismo desde la Quinta Prisión con Minos y Radamanthys siguiéndole los talones. Por su parte, Seiya en Cocytos tiene una visión de Ikki arrancando del cuerpo de Shun a Hades.

En Giudecca, Pandora se da cuenta que Ikki detuvo su golpe, pero su puño fue herido por esta acción. Hades entiende que, para Ikki, la vida de su hermano es más importante que la de los miles millones de habitantes de la Tierra.

Ikki se da cuenta que el cabello de Shun cambia de color a negro y Hades le explica que se ha apropiado del cuerpo de Shun hasta el último cabello. Hades suelta su verdadero poder y golpea a Ikki, quien cae inconsciente. Hades le dice a Pandora que se encargue del cuerpo de Ikki, cuando siente un cosmo extraño.

Hades no puede creer el cosmo que siente. Pandora llama a Valentine de Harpía y le ordena llevar a Ikki a Cocytos. Valentine sale con el cuerpo de Ikki en su hombro y Pandora se da cuenta de la cara de sorpresa de Hades. Pandora le pregunta sobre lo que le pasa y Hades le dice que está cansado y que quiere descansar un poco.


Pandora se retira y Hades se da cuenta que no está solo. Hades le dice que se vaya, pero el intruso se niega pues ha venido por Hades. Entonces aparece el Caballero Dorado Shaka de Virgo y le dice que ha venido a matarlo.


En Cocytos, Seiya ve que Valentine tira a Ikki al río congelado y comienza a hundirse. Seiya le pregunta por qué está él aquí, a lo que Valentine le responde que este lugar es el infierno para aquellos que son Caballeros como él.


La Octava Prisión, llamada Cocytos, es el Infierno para aquellos que se rebelaron contra los dioses. Todos los cuerpos que rodean a Seiya fueron Caballeros de Atena.

Seiya descubre los cuerpos de Mu, Aioria y Milo, y le ordena a Valentine que lo saque de ahí, quien se niega, por lo que Seiya le ofrece darle la armadura de Atena. Valentine decide sacar a Seiya del río congelado y le pide la armadura de Atena, pero Seiya decide darle mejor una patada.


Seiya, quien tiene heridas de congelamiento, ataca a Valentine. El Espectro decide acabar con la vida de Seiya y ataca con su poder Envidia de Vida.


En Giudecca, Hades le pregunta a Shaka dónde se encuentra Atena, a lo que Shaka le responde que no necesita saberlo, pues pronto Hades estará muerto. De pronto alguien le dice a Shaka que no ataque a Hades. Hades reconoce a esta persona como la propietaria del cosmo que había sentido antes: Atena.


En Cocytos, Seiya se desmaya por los ataques de Valentine.

Ova 22: ¡Arena! Arriesga su vidaEditar

(Tomo 26, Capítulo 1)



En Giudecca, Atena aparece ante Hades. Hades reconoce el cosmo de Atena como aquel que lo perturbó hace un momento.


En Cocytos, Seiya se vuelve a levantar y ataca nuevamente a Valentine, quien fácilmente evita el ataque y vuelve a golpear a Seiya. Valentine se acerca a la armadura de Atena que acaba de dejar caer el Pegaso, pero antes de levantarla, Seiya la vuelve a agarrar.

Valentine se sorprende al ver que, a pesar de sus heridas, el Pegaso no piensa soltar la armadura de Atena, por lo que sigue golpeándolo hasta que Seiya se desmaya. Cuando Valentine por fin va a agarrar la armadura de Atena, ésta comienza a brillar quemándole la mano. Seiya se vuelve a levantar y esta vez su ataque destruye la máscara de Valentine.



En Giudecca, Shaka trata de hacer que Atena se vaya, pues él se va a encargar de Hades, pero Atena lo detiene y se acerca a Hades. Frente a Hades, Atena se inca y le pide que detenga el gran eclipse a cambio de su vida.



Hades acepta y con su cosmo levanta la lanza de Pandora y la arroja a Shaka. Hades le ordena matar a Atena con ella, pero Shaka se niega y la arroja contra Hades. Atena detiene la lanza y Hades la toma listo para atravesar a Shaka y a Atena con ella.



En Cocytos, Valentine sigue atacando a Seiya, pero el Pegaso empieza a tomar ventaja. Valentine ejecuta la Envidia de Vida, mientras Seiya contrataca con el Golpe Meteoro de Pegaso y derrota por fin al Espectro.

Atena detiene la lanza con su mano, la cual sangra. Hades le pregunta por qué lo hizo y Atena le responde que primero debe de detener el eclipse. La sangre caliente de Atena cubre la lanza y toca a Hades. Atena se da cuenta que el cosmo de Shun revive en su cuerpo y le ayuda a expulsar el alma de Hades.



El alma de Hades sale del cuerpo de Shun. Atena le explica que Shun nació destinado a ser el Caballero de Andrómeda y no su cuerpo, así que debería darse por vencido y detener el eclipse pues no era su momento de revivir. Hades se niega y ataca a Atena con el fin de destruir su cuerpo, pero Atena le arroja la lanza y se crea una enorme explosión.



En todo el Infierno, los Caballeros de Atena y los Espectros de Hades sienten la colisión de sus cosmos. En Cocytos, la armadura de Atena que estaba brillando en la mano de Seiya, de pronto se apaga y el Pegaso se desmaya nuevamente.

Ova 23: ¡Desesperación! El Muro de los LamentosEditar

(Tomo 26, Capítulo 2)



En Cocytos, Seiya recuerda que no se puede dar por vencido, pues su hermana Seika, su entrenadora Marín y Atena confían en él y, al ver que la armadura de Atena vuelve a brillar, se levanta para ir a Guidecca.



Momentos después, Pandora ve con asombro como Seiya entra al palacio de Hades. Seiya llega a la sala del trono y encuentra a Shun, quien no sabe dónde está Atena. Ambos se dan cuenta que su cosmo desapareció en la parte de atrás del cuarto.


Mientras tanto en el Santuario, Nachi de Lobo, Ichi de Hydra y Jabú de Unicornio, ven que un ecplise está comenzando. En el orfanato, Miho y los niños se preguntan qué es lo que está pasando.



En Guidecca, Seiya y Shun corren hasta que se encuentran con una enorme pared. Ahi está Shaka, quien les explica que ese muro es la última tierra del Infierno: el Muro de los Lamentos. Atena y Hades desaparecieron más allá de este muro y Seiya sugiere hacer lo mismo, pero Shaka le responde que es imposible cruzarlo si no eres un dios.


Seiya sugiere destruirlo, pero Shaka ya lo había intentado y es imposible de romper. Seiya pregunta qué es lo que hay más allá de ese muro, a lo que Shaka recuerda que más allá del Muro de los Lamentos esta... Elíseo.



Gracias a la armadura de Atena, Seiya puede sentir nuevamente el cosmo de Saori, el cual se esparce por el Infierno.

En Cocytos, cuatro Espectros encuentran el cuerpo muerto de Valentine. Entonces sienten el cosmo de Atena que envuelve los cuerpos de Mu, Aioria, Milo e Ikki. Los Caballeros Dorados escapan del hielo y matan a los Espectros. Cuando voltean buscando a Ikki, se dan cuenta que ya ha escapado de Cocytos.



De vuelta en Guidecca, Seiya le da la armadura de Atena a Shun y enciende su cosmo con el fin de alcanzar su último nivel y lanzar su cuerpo para destruir el muro. Shun trata de persuadirlo a que no lo haga y Seiya le recuerda que, cuando cruzaron la puerta del Infierno, acordaron no abandonar sus esperanzas.

Shaka detiene a Seiya y le dice a él y a Shun que, para destruir el Muro de los Lamentos, es necesaria la luz del Sol, pero desgraciadamente eso es imposible, pues este lugar es el más profundo del Infierno. Por esto, Shaka decide expandir su cosmo hasta cruzar el Muro de los Lamentos.


A pesar de las súplicas de Seiya y Shun, Shaka sigue encendiendo su cosmo para destruir el muro, pero solamente consigue más heridas. En ese momento llega el antiguo maestro, Dohko de Libra, y le dice que se detenga.

También aparecen Milo, Aioria y Mu, quien le devuelve su rosario de 108 cuentas, de las cuales ya han cambiado de color bastantes. Dohko recuerda algo: ellos pueden destruir el Muro de los Lamentos.


Dohko explica que, si se combina el poder de los Caballeros Dorados, producir luz solar no es imposible. Los Caballeros de Bronce no entienden bien y Dohko les explica:

Las constelaciones de los Caballeros Dorados se encuentran en la elipse. La elipse es el camino que recorre el Sol cada año. Las doce armaduras doradas se han bañado de la luz del Sol desde tiempos mitológicos y su luz y energía están almacenadas en estos ropajes.


Dohko dice que si los Caballeros Dorados elevan su cosmo hasta el máximo, pueden generar la luz de un Sol pequeño. Dohko les da sus armas a cada uno de los Caballeros Dorados (la espada para Mu, el bastón para Shaka, la barra doble para Milo y la lanza para Aioria) y él toma el escudo.

Los cinco Caballeros Dorados encienden su cosmo y se preparan para lanzar las armas contra el Muro de los Lamentos.


En la Tierra, Marín y la mujer que la acompaña ven el inicio del eclipse.


Ova 24: Reunión de ropajes doradosEditar

(Tomo 26, Capítulo 3)



Dohko explica que, si se combina el poder de los Caballeros Dorados, producir luz solar no es imposible. Los Caballeros de Bronce no entienden bien y Dohko les explica:

Las constelaciones de los Caballeros Dorados se encuentran en la elipse. La elipse es el camino que recorre el Sol cada año. Las doce armaduras doradas se han bañado de la luz del Sol desde tiempos mitológicos y su luz y energía están almacenadas en estos ropajes.

Dohko dice que si los Caballeros Dorados elevan su cosmo hasta el máximo, pueden generar la luz de un Sol pequeño. Dohko les da sus armas a cada uno de los Caballeros Dorados (la espada para Mu, el bastón para Shaka, la barra doble para Milo y la lanza para Aioria) y él toma el escudo.

Los cinco Caballeros Dorados encienden su cosmo y lanzan las armas contra el muro de los lamentos. Una luz aparece, pero las armas de Libra regresan y golpean a los Caballeros Dorados... mientras que el Muro de los Lamentos sigue intacto.



Mientras tanto en la Tierra, en el Santuario, Jabú, Nachi, Ichi y Shaina se dan cuenta que empieza un eclipse. En ese momento llega Marín y les dice que posiblemente la luz del Sol no vuelva a verse, pues este eclipse es extraño y recuerda que lo que más odia Hades es la luz del Sol.


De pronto, estrellas fugaces salen de las Casas de Sagitario, Acuario, Capricornio, Tauro, Cáncer y Piscis. Todas las almas muertas de los Caballeros Dorados van al Infierno a brindar su ayuda.

En Giudecca, Seiya le dice a Dohko que es su turno de intentarlo, al igula que lo hizo con el Soporte Principal en el Templo de Poseidón. Dohko le dice que, si el Muro de los Lamentos es la frontera entre el Infierno y Eliseo, será imposible destruirlo con poderes humanos.


La única esperanza sería que las doce armaduras doradas estuvieran completas. En ese momento, llegan al Infierno las otras seis armaduras doradas que estaban en el Santuario y, al estar todas juntas en el Infierno, las armaduras comienzan a resonar.

Al mismo tiempo, Kanon siente la resonancia de su armadura y entiende que las doce armaduras doradas se han reunido en el Infierno, así que debe darse prisa. Radamanthys aparece y le dice que no lo dejará pasar.

Kanon se quita su armadura de Géminis y le ordena ir con su hermano Saga. Radamanthys lo ataca con su poder Gran Precaución y golpea varias veces a Kanon. Radamanthys está confiado en que lo vencerá ahora que su cuerpo no está protegido por la armadura dorada, pero Kanon lo sujeta y comienza a elevarse. En el aire, Kanon ejecuta su poder Explosión de Galaxias, la cual golpea tanto a él como a Radamanthys y ambos mueren.




Shiryu y Hyoga notan la estrella fugaz que se eleva y ven cómo la armadura dorada de Géminis se dirige a Giudecca. Ambos llegan al Muro de los Lamentos y ven que todas las armaduras doradas se han reunido en el Infierno. En ese momento, las armaduras doradas se separan en sus partes.

Ova 25: Adios Santos DoradosEditar

(Tomo 26, Capítulo 3)



En Giudecca, las armaduras doradas se separan en sus partes. Los Caballeros Dorados Máscara Mortal de Cáncer, Saga de Géminis, Shura de Capricornio, Aioros de Sagitario, Aldebarán de Tauro, Afrodita de Piscis y Camus de Acuario son revividos.


Los cinco Caballeros Dorados vivos se sorprenden de que sus compañeros a pesar de ser solamente almas, están dispuestos a pelear por Atena y la Tierra. De pronto Aioros toma su flecha dorada y apunta al Muro de los Lamentos.

Dohko le ordena a Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun que salgan del cuarto, pues los Caballeros Dorados van a concentrar su cosmo en la flecha de Aioros. Esto generará una poderosa descarga para destruir el Muro de los Lamentos.

También les recuerda que deben de llevar la armadura de Atena a Saori. Las personas normales no pueden cruzar el Muro, por lo que no sabe qué pasará con los Caballeros Dorados, pero los Caballeros de Bronce podrán pasar pues sus armaduras han sido bañadas con la sangre de una diosa.

Finalmente, Dohko les dice que el cuerpo verdadero de Hades duerme en Elíseo y, como él no quiere lastimar su cuerpo, por eso toma cuerpos prestados como el de Shun. Dohko les vuelve a ordenar que salgan y Seiya y los demás aceptan.



"En ese momento..."
"Tuve una impresión, como si los doce Caballeros Dorados sonrieran..."
"como nuestros hermanos..."
"Si peleamos juntos desde los tiempos mitológicos."
"¿No éramos hermanos? ..."
"Ahora, es tiempo de decir adiós a estos hermanos..."
"Adiós guerreros de sangre ardiente..."
"Adiós Caballeros..."
"Dorados..."


Los Caballeros Dorados forman un círculo y empiezan a concentrar su vida y alma y queman su cosmo dorado. Su energía la sueltan en la flecha de Aioros.




Afuera, Seiya y los demás recuerdan las palabras de los Caballeros Dorados cuando Minos de Griffin llega y les ordena quitarse de la puerta. Como no se mueven, los ataca con su poder Marioneta Cósmica.


En ese momento los Caballeros Dorados liberan la energía, la cual destruye la puerta, golpea a Minos y destruye parte del palacio.

Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun se levantan de los escombros y ven el agujero que los Caballeros Dorados hicieron en el Muro de los Lamentos y ven las doce armaduras doradas, pero ningún rastro de los Caballeros Dorados.

En algún lugar más allá del Muro de los Lamentos, Atena se encuentra encerrada en un enorme jarrón que se tiñe de rojo. En Giudecca, Pandora ve a Ikki del Fénix que va rumbo al ahora destruido palacio de Hades y comienza a tener recuerdos de su infancia.



Con la consigna de entregar a Atena su armadura, Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun entran al túnel creado por el poder de los Caballeros Dorados.

ParaisoEditar

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